Después de esta experiencia creativa resumida en V Revolution y luego de ganar el premio regional “Emprendimiento Frijol”, sus creadores reflexionan en que “como salvadoreños debemos creer más en nosotros mismos y apoyarnos entre nosotros” no solo para lograr el éxito particular como socios o como empresas sino, también, para generar empleos y trasladar hasta terceros el éxito empresarial.
Fotos: Periódico Equilibrium.
San Salvador. Ella es una chef profesional, enamorada de la cocina de toda la vida, gracias a su abuela. Él, un ingeniero químico que desarrolla productos enfocados en materiales de empaque.
Juntos, Andrea Montalvo y Daniel Barrera, impulsan desde hace casi dos años la marca V Revolution que evoca productos elaborados a base de plantas y, por ende, más saludables.
De una plática informal de los ahora socios surgió la idea, sin siquiera soñar que, en menos de dos años, ello se traduciría en un premio regional otorgado por el Consejo del Frijol de Estados Unidos para la región.

Curiosamente, la idea es hija del momento más crudo de la pandemia, período reciente (2020-2021) en el que había que reinventarse para “matar el aburrimiento” y hasta el temor de ser atacado por el virus que arrodilló al mundo.
“Vamos para largo con esto de V Revolution, aunque cada quien tiene sus proyectos en particular”, dice Andrea.
Así se crearon los productos que no son comunes en el país; Andrea ya tenía la idea de lo que quería, aunque la materia prima no era fácil de conseguir en el mercado; pero el equipo ya estaba decidido a inventar los productos más nutricionales que los que se ofrecen ahora mismo a los consumidores.
Aunque la cebolla roja en vinagre, el chimichurri y el Chick Mayo (este último el producto estrella) de la marca V Revolution pueden asociarse con el vegetarianismo y el veganismo, no significa que esté pensado exclusivamente para quienes practican esas disciplinas alimenticias.
Más bien, son productos para todo tipo de personas que desee comer sano, que sean intolerantes al trigo o que no pueden comer soya, grasas, etc.
El premio
Cuando en una red social salió la invitación a participar en el concurso, en octubre pasado, V Revolution se ve motivada a inscribirse porque se trataba de relacionar la elaboración de productos con las legumbres.
Dentro de la lista de productos a utilizar, según la propuesta del premio, estaba el garbanzo, un elemento muy preferido por la marca de Andrea y Daniel.
Semanas después, cuando se les anuncia que son los ganadores del concurso, los socios se quedaron incrédulos; pero el mismo les ha motivado a continuar, a pesar de lo difícil que es llegar a un público que busca alimentación más sana, pero a la que cada vez se suman más adeptos.
Ahora, V Revolution piensa en un nuevo producto y tiene que ver con uno a base de lácteos (que no será de alérgenos). Es lo más que se puede decir del proyecto. Mientras tanto, se piensa en diversificar y crecer con productos alimenticios saludables como Chick Mayo.
Este último tiene solo un tercio de aceite (respecto al total que contienen las mayonesas de la competencia) no lleva huevo (no colesterol) y la cantidad de proteínas es más alta que lo que ofrecen los otros productos.

Un frasco de Chick Mayo se devora en una sentada sin correr el riesgo de afectar la salud, debido justamente a sus componentes, explica Andrea.
Después de esta experiencia creativa resumida en V Revolution y luego de ganar el premio regional “Emprendimiento Frijol”, Daniel, el socio de Andrea reflexiona en que “los salvadoreños somos capaces de todo” por ello, “como salvadoreños debemos creer más en nosotros mismos y apoyarnos entre nosotros” no solo para lograr el éxito particular como socios o como empresas sino, también, para generar empleos y trasladar hasta terceros el éxito empresarial, como el de esta marca cien por ciento salvadoreña.