
Una parte de las dádivas que ASTALDI dio a Mauricio Funes y Miguel Menéndez fueron transferidas a la sociedad WARTILA ENGINEERING PROCESS LT., sociedad controlada por el segundo, constituida en Islas Marshall y con cuenta bancaria en Curacao.
Foto: FGR.
La tarde de este viernes, la Fiscalía General de la República ha presentado el dictamen de acusación por corrupción contra el expresidente de la República, Mauricio Funes Cartagena, en el caso de la presa hidroeléctrica El Chaparral.
Junto a Funes Cartagena también han sido acusados José Leopoldo Samour Gómez, José Miguel Antonio Menéndez Avelar, Mario Pieragostini Maiocchi, José Efraín Quinteros y Ada Mitchell Guzmán Sigüenza. Los delitos que se les atribuyen son los de Peculado, Cohecho Activo, Lavado de Dinero y de Activos y Agrupaciones ilícitas.
Conforme a los plazos establecidos por ley, la Jueza del caso determinó que la etapa de instrucción ha finalizado, justamente este 14 de agosto; de allí la necesidad de cumplir con un plazo legal, dicen las fuentes fiscales. La etapa de instrucción está prorrogada, solamente para los peritos, hasta el 7 de diciembre próximo.
Historia de los hechos
El 26 de septiembre de 2008, asegura la FGR, el gobierno a través de la CEL suscribió con la empresa constructora italiana ASTALDI, el contrato número CEL-4143-S, con la finalidad de ejecutar la construcción de la presa Hidroeléctrica El Chaparral, cuyo costo fue fijado en la cantidad de US$219,900,509.90, pero la constructora, representada por el señor Mario Pieragostini Maiocchi incumplió con atrasos significativos desde sus inicios, hasta llegar a la suspensión unilateral de los trabajos.
Dicha situación ameritaba que el contrato fuera rescindido se impusieran multas y se cobraran las fianzas contractuales.
Pieragostini Maiocchi, interpuso ante la CEL una serie de reclamos donde se alegaba la existencia de situaciones geológicas no comprobadas, como el movimiento de la margen derecha del cauce del río, que denominaron “imprevistos imprevisibles”. Con esto, pretendían justificar un incremento o ajuste del precio del contrato. Para entonces, Funes Cartagena, ya era Presidente de El Salvador.
Después de una serie de argumentos y contraargumentos, José Leopoldo Samour Gómez, nombrado por Funes Cartagena como presidente de CEL, con fecha 11 de julio de 2011 ejecuta la orden previa de llegar a un arreglo directo con ASTALDI. Se le paga el costo de la obra ejecutada hasta ese momento, más una suma adicional de US$45,244,418.00, sin existir base legal ni técnica para pagar un monto adicional, para evitar a toda costa un arbitraje internacional.
En ese marco, Miguel Menéndez, Leopoldo Samour y otras personas viajaron a Panamá, entre el 10 y el 12 de junio de 2012, un mes antes de formalizarse el Arreglo Directo, para adquirir una sociedad fachada denominada HEADFORD BUSINESS y abrieron una cuenta bancaria en el FPB BANK INC de Panamá, que se utilizó para recibir las dádivas o retribuciones que entregó ASTALDI a MAURICIO FUNES y MIGUEL MENENDEZ por el arreglo directo.
“Mateo”, un testigo clave de la FGR ha confesado que Menéndez, Pieragostini y el mismo “Mateo”, elaboraron unos contratos falsos donde simulaban el pago o retribución de servicios supuestamente brindados por la sociedad HEADFORD, recién adquirida por Miguel Menéndez, y dos sociedades fachadas relacionadas con ASTALDI, RAILWAY INTERNATIONAL TRADING CORP. y RIFT INTERNATIONAL, S.A.
Menéndez también adquirió otra sociedad panameña denominada RAYNE SERVICES y le abrió una cuenta en el FPB BANK.
Según uno de los testigos del caso, Miguel Menéndez logó conseguir $3.5 millones de ASTALDI en beneficio Funes Cartagena, depositados en las Cuentas Bancarias de HEADFORD BUSINESS (US$2,000,000.00) y RAYNE SERVICES (US$1,500,000.00), develan las Asistencias Internacionales, las cuales también revelan vínculos comunes entre las diversas personas naturales y jurídicas en la trazabilidad de fondos ilícitos.
Una parte de este dinero se utilizó para la creación y funcionamiento de la franquicia de sociedades LATIN AMERICA SPAS en El Salvador, Panamá y Suiza, propiedad de Funes Cartagena. En El Salvador, LATIN AMERICA SPA tenía un negocio de masajes, peluquería y Spa que era administrado por Ada Mitchell Guzmán Sigüenza, compañera de vida del expresidente.
