Tres refrescantes piscinas ofrecen la mejor combinación de naturaleza y diversión.
Por: Daniela Rojas
Santa Ana. El Parque Recreativo Sihuatehuacán, que en náhuatl significa “Ciudad de las Sacerdotisas” de las Pitonisas o de las Hechiceras, está ubicado al oriente de la ciudad de Santa Ana, a 65 kilómetros de San Salvador.
De hecho, con esos nombres antiguos era conocida la que hoy los salvadoreños llaman con cariño la Ciudad Morena. Cihuatechuacán fue inaugurado el 5 de abril de 1973, en un área de aproximadamente 9.5 manzanas; en 2008 fue cerrado y un año después reabierto, luego de remodelaciones que se hicieron en sus instalaciones.
Este lugar posee importantes recursos naturales, los cuales han sido utilizados para el desarrollo de la infraestructura. Los elementos a los cuales el centro turístico les da importancia son la familia y los niños. De esta manera, fortalecen los vínculos familiares y el desarrollo de la niñez en ambientes adecuados, y con una variedad de actividades culturales, deportivas y recreativas.





Este parque de origen volcánico, brinda un clima cálido y agradable, junto con sus refrescantes piscinas las cuales son alimentadas con agua de manantial.
Cuenta con senderos peatonales donde se está en contacto con el medio ambiente y sus hermosos jardines; su principal atracción es un tobogán moderno de dos vueltas. La instalación posee modernas cabañas familiares, área de picnic, zona de estacionamiento, pista de patinaje, cuatro canchas de tenis, merenderos alrededor del parque y restaurantes.
Recientemente se ha construido un anfiteatro con capacidad para 2,000 personas y una moderna cancha de fútbol rápido. Además ofrece espacios para celebraciones de eventos sociales o corporativos con previa reservación, así como el servicio de arrendamiento de sillas, mesas, hamacas y barbacoas.
