Veinte años pasaron para que por fin los ex combatientes o veteranos de guerra del FMLN obtuvieran de forma oficial y definitiva los beneficios que esperaban tras la firma de los Acuerdos de Paz.
Ayer, el presidente de la República, Mauricio Funes, anunció a los ex combatientes que serán beneficiados de forma directa contres medidas económicas que tienen que ver con pensiones y con un amplio programa de salud.
En ese contexto, Funes dijo que el primer beneficio es el inicio del Programa Nacional de Atención Integral en Salud que representará una inversión inicial de 7 millones de dólares en el primer año y otros 16 millones hasta 2014.
Dicho programa consiste en la apertura de centros médicos para el tratamiento de afecciones de la vista, el corazón, salud mental y unidades especializadas en urología, ortopedia y oncología que son los padecimientos más frecuentes dentro de esta población.
Luego, Funes anunció como segundo beneficio la incorporación inmediata de 3,400 madres y padres de ex combatientes caídos, en un sistema de pensiones del Fondo de Protección de Lisiados.
El mandatario explicó en tal sentido que “Las madres y padres (de los veteranos) fueron injustamente excluidos del derecho a una pensión digna”, sin ninguna justificación.
Criticó el hecho de que en los gobiernos anteriores estos padres y madres solamente recibieron “una limosna”, que en calidad de ínfimas indemnizaciones lo único que provocaron fueron situaciones de precariedad y carencias de todo tipo. Añadió que en esta acción su gobierno invertirá más de 3 millones de dólares cada año.
Finalmente, se anunció que el tercer beneficios se refiere al pago de pensiones a veteranos y veteranas mayores de 70 años, quienes recibirán, partir de marzo de este año, una pensión de 50 dólares mensuales.
En conjunto, esta medida beneficiará a más de 2,700 adultos mayores del sector, que tienen 70 años o más, para lo cual invertirá más de 1.5 millones de dólares en el primer año.
Estas acciones son parte del Programa de Beneficios para los Veteranos y Veteranas del FMLN que ha resultado de la mesa de diálogo establecida entre el Gobierno y ese sector.
Según Funes, estas medidas son una respuesta concreta de su Gobierno para solventar la deuda histórica que se tiene con este sector.
El mandatario destacó que esta es “la primera vez, desde que terminó la guerra, que un gobierno sienta a una mesa común a las organizaciones de ex combatientes y toma medidas concretas para mejorar su situación y para reconocer sus derechos”.
Según cifras del mismo Gobierno, de los 25,000 veteranos de guerra, el 87 por ciento vive en condiciones altas de pobreza o en extrema pobreza, lo cual es considerado por el gobernante como “una verdadera vergüenza para el Estado salvadoreño”, expresó el gobernante, al destacar la falta de voluntad de anteriores administraciones con los ex combatientes.

