… No por miedo, no por cobardía, cállate y escucha entre líneas, lo que detrás de su grito está pasando, lo cierto es que nosotros tuvimos la fortuna de que cuando acaban las clases, nos íbamos a casa y ese acoso escolar del que todos en algún momento formamos parte, se detenía…
…Hoy tu hijo llega a casa y en su teléfono la vibración que le recuerda, hora tras hora que es un estúpido, que es un maricón, un debilucho, un dientes chuecos, cuatro ojos o cualquier otra forma que se le ocurriese al bravucón en turno de la secundaria…
… Si tu hijo está gritando, si está pateando los botes de basura, si le ha cerrado la puerta al perro y no ha querido comer, no es la pubertad, es la virtualidad, es la foto con su suéter de reno que subió la abuela y que nadie pensó que años después sería utilizada como arma contra el nieto…
… Es el apodo cariñoso que le dices que hoy repitieron en voz alta sus compañeros con un tono burlón, no hay nada que lo justifique, no hay razón, no hay motivo para recibir tanta humillación minuto a minuto, tú no lo sabes, porque él no llora, él grita, él no quiere hablar contigo, él no quiere hablar de nada, pareciera que se trata de un desconocido… Entonces calla, no lo acorrales con preguntas, no lo retes a enfrentar a toda una escuela que se ve en la necesidad de atacarlo o ser atacados por un cuasigrupillo dominante…
… Calla y abraza, haz de tu abrazo el puerto seguro, deja que sus músculos se relajen reconociendo ese lugar donde siempre estará a salvo, hoy, nos llevamos a la casa al agresor, al violento, hoy somos víctimas de todo cuando publicamos y a veces somos ¿Por qué no aceptarlo: victimarios? Si tu hijo está rompiendo cosas, si está levantando la voz, si hace días que sientes que no hablan el mismo idioma debes callar…
… Trata de guardar silencio, trata de descifrar las palabras que están quemando dentro de él, trata de saber cuántos likes le han clavado en el alma, sin motivo…
