El nuevo proceso requiere de la participación de todos los sectores del país para dejarle a las nuevas generaciones un legado de paz para la construcción de una sociedad más justa.
Foto: Presidencia/Periódico Equilibrium.
El Presidente Salvador Sánchez Cerén considera que luego de 25 años de la firma de los Acuerdos de Paz, en El Salvador “se ha consolidado la democracia”.
Pero señaló que este avance solo es una oportunidad para seguir en la construcción de una sociedad más productiva para obtener mejores niveles de bienestar, mismo que tiene que estar basado en la erradicación de la exclusión y de la injusticia socio-económica.
Sánchez Cerén también ha reiterado su llamado a la unidad de todos los sectores, al tiempo que recordó que el gobierno tiene toda la disposición de trabajar juntos en la búsqueda del bien común del país.
Mientras tanto, en el marco de la fecha conmemorativa de los 25 años de los acuerdos que pusieron fin a la guerra que durante 12 año se vivió en El Salvador y que causó graves daños morales, emocionales, humanos y materiales al país, se ha anunciado que la sociedad salvadoreña vivirá una nueva generación de Acuerdos de Paz.
Con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se iniciará este proceso, el cual ha sido encomendado por la instancia mundial al diplomático mexicano, Benito Andión.
Los nuevos acuerdos deben llevarnos a una sociedad reconciliada con el ambiente a mejores niveles de bienestar, dijo el Presidente, al hablar de un nuevo diálogo para hacer frente a los desafíos y necesidades actuales.
Andión ya ha apoyado a El Salvador en el anterior proceso de diálogo cuyo resultado ahora se celebra, trabajando con la Organización de las Naciones Unidas para El Salvador (Onusal) en los años 90.
Los sectores sociales, políticos y productivos serán los actores de este nuevo esfuerzo que no partirá de cero sino de la base de diálogos sectoriales y exitosos como los iniciados en materia de seguridad y educación, por ejemplo, ha recordado el gobernante.
Sánchez Cerén ha pedido una vez más tender un puente sumando fuerzas con propósitos comunes para el bien común, porque solo una unidad genuina llevará al país a un mejor calidad de vida.
