Mientras la juventud se abre espacios para mostrar sus talentos, el Centro Nacional del Arte (Cenar) busca la difusión del arte y la cultura para mostrarle a la gente de lo que es capaz este segmento poblacional, cuando se le da el apoyo necesario.
Fotos: Periódico Equilibrium.
Jorge Israel Cordón es un joven que ha iniciado un proceso de “lavado de pecados” en la batella. Su objetivo es llevar su arte llamado “Romerito” a una exposición que se prevé para diciembre, bajo el nombre de “Mártires y Santos”.
A Jorge, con una melena que refleja la inquietud de cualquier joven de su edad, se lo vio pintando sus obras en el parqueo del Mercado de Artesanías de San Salvador.
Pincel en mano, inmortalizaba a varios santos en el fondo de una batella para formar su colección de al menos 24 personajes de la vida religiosa que alcanzaron la santidad, entre ellos Monseñor Óscar Arnulfo Romero.
De hecho, este último es quien le dio la idea de llamar a su técnica como “Romerito”, primero porque fue el primer santo que pintó y que lo inspiró a seguir; segundo, porque fue elaborado con un estilo muy particular: con puntos de colores en relieve que se notan a la vista y al tacto.
Cuando Periódico Equilibrium lo entrevistó Jorge estaba pintando a San Francisco de Asís, mientras mostraba la obra acabada de San Juan Bosco, el santo de los Salesianos que se dedicó en su vida de religioso a atender a jóvenes abandonados y despreciados por la sociedad.
A Don Bosco lo siguen la Virgen de Fátima, la Virgen de Guadalupe, la madre María Teresa de Calcuta, San Martín de Porres , el Divino Salvador del Mundo y otros populares en El Salvador, que pronto estarán listos para formar parte de su exposición en un local del centro comercial Hipermol Las Cascadas, de Antiguo Cuscatlán, donde Marta Edith de Contreras, una artista de renombre y propietaria de El Mago de Oz, le ha procurado apoyo.
“Romerito” es un estilo que surgió no hace mucho, cuando Jorge se interesó, primero en la serigrafía. De hecho, en ese primer intento depositó su confianza en un serígrafo que plasmó en camisetas blancas el rostro de Monseñor Óscar Romero, a fin de venderlas, cuando en mayo de 2015 el mártir de odio por la fe fue beatificado por El Vaticano, en la Plaza Salvador del Mundo o Las Américas.
Luego de esa experiencia prefirió tomar en sus manos la responsabilidad de plasmar con serigrafía otros motivos y así se trasladó al centro Nacional de Arte (Cenar) donde empezó a estudiar serigrafía básica, para luego enrolarse en grabados simples y escultura y, ahora, en serigrafía avanzada.
Sus premios
Pese a su reciente incursión en las artes, Jorge ya posee un permio y una mención por su creatividad.
El primero lo ganó en el Centro Nacional del Registro (CNR) en el concurso “Protege lo tuyo”; fue su primera participación y ganó el primer lugar en la categoría de Pintura, en octubre de 2015.
Luego, Jorge participó en el concurso montado por el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) en el Primer Concurso Juvenil de Pintura, en el que ganó una mención honorífica.
Una apertura para el talento
Mauricio Castillo, docente de grabado en especialidad de Serigrafía, comentó que
el proyecto desarrollado el pasado 3 de mayo en el Mercado de Artesanías, en San Salvador, en el marco de la celebración del Día de la Cruz, representó un espacio para mostrar parte del desarrollo técnico y el talento juvenil para promover un poco el arte y la cultura.
Debería haber un poco más la publicidad, “pero lo importante que la gente vea lo que estamos haciendo como Cenar, en la formación de juventud y adultez”, dice el docente.
Anteriormente el Cenar funcionaba como institución académica acreditada ante el Ministerio de Educación, Mined, pero ahora hace cursos libres como dependencia de la Secretaría de cultura (Secultura).

No obstante, ya se habla otra vez del bachillerato en artes y que en 2017 se impulsará la Escuela de Música.
“Pero la idea es volver a rescatar la educación formal de las artes”, misma que desapareció con la última reforma educativa.
Pero al final se ha entendido que la educación artística es fundamental y haber cerrado esto ha hecho perder identidad a la juventud, pues “la cultura es la que nos representa y si se cierra algo tan importante, también se cierra la oportunidad de culturizar a la gente», reflexiona Castillo.
