Los esfuerzos por visibilizar a la juventud son cada vez más, pero la atención y la inversión debe ser mayor para fortalecer sus capacidades, señala el representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en El Salvador.
La juventud salvadoreña ha encontrado cada vez mayores espacios de expresión que plantean de manera importante las necesidades de ésta y evidencian su contribución a la sociedad. Espacios como estos son propicios y pueden lograr que todo el país sea el escenario de estas manifestaciones juveniles.
Esa es la percepción del representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en El Salvador, Roberto Valent, quien asistió el viernes a la inauguración de Juventour 2014.
Valent dice que los asistentes al evento son jóvenes en edad productiva que tiene capacidad de aporte de ideas muy fuerte y dinámica y eso hay que aprovecharlo.
Aunque se reconocen estos esfuerzos, es necesario poner más atención e inversión en el fortalecimiento de las capacidades y proveerles oportunidades a nivel social, deportivo, cultural e interacción con la sociedad, donde deben sentirse abrazados y no estigmatizados, además de proveerles oportunidades de empleos dignos. “La dignificación del contexto laboral de los jóvenes es crucial, agrega.
El representante del PNUD recordó que en 2013, en virtud del ataque de la roya del café se perdieron más de 107 mil empleos no formales, situación que afectó a jóvenes rurales.
Hay que saber leer las aspiraciones, pero también las expectativas y requerimientos de los jóvenes, apuntó.