La Alcaldía de Ahuachapán es la que más ha implementado políticas públicas locales que se vinculan con las nacionales, se han creado 12 unidades municipales más, orientadas al área social, para atraer la inversión y generar más turismo.
Fotos: Periódico Equilibrium/FB Rafael Morán.
Ahuachapán es un departamento fronterizo con Guatemala que tiene potencial turístico que no se ha aprovechado al máximo. Eso lo sabe Rafael Morán Orellana, quien gobierna la municipalidad desde hace varios períodos.
El proceso de recuperación de la ciudad ha sido lento, pero ha dado frutos evidentes. No en vano, Morán Orellana está entre las máximas preferencias del electorado ahuachapaneco.

El Alcalde quiere responder con mayor trabajo. Sus proyectos son ambiciosos y soñadores, pero están por convertirse de sueño a realidad en la medida en que se ha avanzado en la elaboración de carpetas y proyectos para buscar un gran centro comercial con capital nacional; en un amplio centro de distracción integral, con canchas de primera calidad en el llano El Espino; un centro de educación superior regentado por la Universidad de El Salvador; y en un amplio y moderno mercado que no solo sea un centro de compras masivas, sino de esparcimiento extraordinario.
Ya hay avances significativos en el desarrollo de la ciudad; con el apoyo de la Cooperación Koreana para el Desarrollo Internacional (Koica) y del Instituto Nacional de la Juventud (Injuve), se ha construido en la cabecera el Primer Centro de Desarrollo Juvenil único en su género en Centroamérica.
Allí se atienden a 700 jóvenes en estado de vulnerabilidad, en diferentes áreas como arte, danza, fútbol, cocina internacional, inglés, computación y horticultura, entre otros.
La seguridad alimentaria y nutricional es otro de los programas que se realizan como municipio pionero y líder en Centro América en este tema, en palabras de Morán Orellana. “Es importante porque esto tiene que ver con el desarrollo de la persona, una niñez nutrida rinde y desnutrida no. Por eso, a la gente se le enseña a producir sus propios alimentos”, afirma el Alcalde.

En el programa para la adultez mayor son atendidas 400 personas con la dotación de una canasta básica mensual, además de darle asistencia curativa y preventiva, a lo que se suman el Centro de Formación y Producción para la Mujer, en donde más de cuatro mil han sido graduadas en diferentes oficios en coordinación con el Instituto Salvadoreño de formación Profesional (Insaforp), mismas que han recibido también educación integral. Ahora, dice el Edil, muchas de ellas ya son pequeñas empresarias y tienen una forma de defenderse.
Agregó que la Alcaldía está trabajando la equidad de género como eje transversal, a través de la Unidad Municipal de la Mujer; se cuenta con un centro de mediación donde se atienden conflictos comunitarios para evitar judicializar esos casos.
Seguridad, cultura y ordenamiento
Ahuachapán cuenta con un centro de videovigilancia que incluye 28 cámaras de alta resolución, luces infrarrojas para ver claramente en la noche y esto lo está convirtiendo también en municipio líder en esta área.
Este sistema le permite realizar a diario patrullajes virtuales de 24 horas del día, coordinado entre el Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM), PNC y Destacamento Militar.

Esta ciudad del occidente del país también cuenta con el Centro Municipal de Artes y Cultura “Dr. Alfredo Espino”. En palabras de Morán Orellana, este es un centro de pensamiento donde pasan todas las corrientes ideológicas, se promueven conferencias, exposiciones de pintura y ya se piensa en la propia escuela de música para Ahuachapán y sus municipios aledaños.
El Alcalde considera que de sus grandes proyectos los grandes logros son la pavimentación de 18 kilómetros de calles en las colonias, 200 kilómetros de nuevo tendido eléctrico suburbano y rural; mil familias con agua domiciliar, como lo demuestra el último proyecto inaugurado en enero para favorecer a 800 familias en el cantón El Barro, cuyos habitantes durante toda la vida no habían tenido ese servicio; 12 kilómetros de calles pavimentados en la ciudad, recuperación de espacios públicos como en los casos de Los Pinitos, y Santa Teresa. En este último lugar prácticamente había un centro de vagancia y drogadictos; ahora es una plaza de esparcimiento (que la comunidad, sin embargo, aún no lo utiliza como debiera).
El Amatillo, en la carretera que conduce hacia Ataco, se ha creado una plaza exitosa donde se venden platillos típicos y se está convirtiendo en una “parada obligada” para turistas que se dirigen a Ataco por la Ruta de Las Flores , El Pasaje La Concordia, que estaba abandonado, ahora es una zona de esparcimiento y de comercio inmediato a la parroquia colonial de La Asunción. (Lea mañana, los retos que prevé la municipalidad)