La beatificación debe motivar el compromiso por garantizar los derechos humanos de víctimas de los graves crímenes durante el conflicto armado, pero también de las víctimas de la violencia presente.
Foto: Periódico Equilibrium.
El titular de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, David Morales, expresó su satisfacción y alegría por la promulgación de Monseñor Óscar Arnulfo Romero como Mártir de la Iglesia Católica, autorizado por el Papa Francisco.
Monseñor Romero fue asesinado en medio de un contexto de persecución a las Iglesias y de perpetración de sistemáticas y masivas violaciones de los derechos humanos contra la población civil, recordó el Procurador.
Al ahora mártir se lo considera “el más insigne de los defensores de los derechos humanos en la historia reciente de El Salvador”, agregó; su vida y obra es símbolo de las luchas contra las injusticias sociales, es también fuente de inspiración que mueve a solidaridad a favor de las personas más vulnerables, señala el pronunciamiento oficial del Procurador.
