Presidente de Isdem anima a utilizar lámparas LED

LED

Las luces LED dan esperanza para la economía y medioambiente de los municipios, asegura Rogelio Rivas, en un mensaje en sus redes sociales.

 

 

 

Foto: Periódico Equilibrium.

Bajo su concepción sobre que “los gobiernos locales deben convertirse en los principales actores del desarrollo rural y urbano”, el Presidente del Instituto Salvadoreño de Desarrollo Municipal (Isdem) Rogelio Rivas, ha reconocido los pasos importantes de varios gobiernos locales en el cumplimiento de las leyes ambientales.

Uno de esos pasos la constituye la buena intención y preocupación por convertirse en los principales actores del desarrollo rural y urbano y han mejorado la calidad de luz en sus territorios desde el punto de vista del ahorro y de la protección ambiental.

El gobierno de San Salvador inició un ambicioso proyecto de $24, 209,432.00 para iluminar toda la ciudad capital, cambiando todo el sistema antiguo y opaco de luminarias; luego se han sumado la comuna de Santa Tecla, con una inversión de $22, 300,000.00; la alcaldía de Sonsonate, con un proyecto de $4.4 millones; y Apopa, con un plan de $3,137,654.00.

Cada vez, más municipalidades siguen estos ejemplos y “se sabe que otras importantes alcaldías como las de Tonacatepeque, San Martin, Santa Ana y el Puerto de La Libertad quieren sumarse a estas alternativas ambientales.

Cualquiera pudiera pensar que las inversiones son altas, pero es necesario explicar el binomio costo-beneficio, pues, además de procurar una mayor seguridad, con el ahorro por pago energético la inversión produce una mejor economía y ayuda a las arcas del municipio, reflexiona Rivas.

Por su larga duración y bajo consumo las alcaldías ahorran hasta 50 veces más que las incandescentes y 10 veces más que las fluorescentes compactas (CFL). “Entonces está bien claro que son una gran inversión”, explica el funcionario municipal.

“Según los expertos, con las fluorescentes compactas se expone a los residentes a vapores de mercurio y si en todo el mundo se reemplazaran todas las bombillas por LED, en 10 años se reduciría el consumo de carbón en casi 153 millones de kilolitros, se necesitarían 230 plantas nucleares menos y se reducirían unas 10 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. Además se lograría un ahorro mundial de electricidad de 1.93 billones de dólares”.

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