Una encuesta de la Comisión Nacional Antidrogas (CNA) revela que a nivel universitario, el 70.8% de estudiantes ha consumido al menos una vez en su vida alguna droga.
El Director Ejecutivo del Instituto Nacional de la Juventud (Injuve), Miguel Ángel Pereira, consideró que tales resultados son motivo de preocupación de las autoridades involucradas en la atención de jóvenes.
La droga además de generar efectos en la salud de los consumidores, provoca problemas personales con la familia y la comunidad, además de mermar su capacidad laboral.
La incidencia es tal que se convierte en origen de actos violentos que luego se convierten en una conducta delictiva asidua.
Pero volviendo al tema del consumo de droga en universitarios, se percibe que las personas, a muy temprana edad, se ven atraídas por las drogas; mientras tanto, el 64.5 % de los estudiantes afirma haber ingerido alcohol, al menos una vez en lo que va de su vida.
En cuanto al tabaco, el 46.9% de los encuestados dice haberlo consumido. La marihuana sigue siendo la droga de mayor uso, más o menos el 12% declara que la ha consumido una vez en su vida, al menos.
Estos datos generan preocupación porque el país es bastante joven, pues según la Digestyc 1.5 millones de habitantes de El Salvador tienen edades entre los 15 y 29 años.
De seguir esas tendencias, en el corto plazo se podría tener una juventud adicta a las drogas y enferma. De allí la necesidad de informar sobre los riesgos y las consecuencias patológicas que produce el consumo de cualquier tipo de drogas.
En tal sentido, el Injuve imparte charlas, con el apoyo del CNA, para la prevención de la toxicomanía. Se prepara a jóvenes voluntarios para que dentro del Servicio Social Juvenil, impartan a sus pares las charlas de concientización sobre el no consumo de drogas.
A esto se suman las Clínicas de Atención Diferenciada en centros escolares, para que los psicólogos orienten a los potenciales consumidores y evitar así que caigan en la dependencia y, en consecuencia, en posibles tendencias suicidas.
Sus condiciones de vida, un tanto adversas por diversas circunstancias, llevan a la población juvenil a consumir drogas y a eventuales ideas suicidas y la estrategia del «no» para inducir a la juventud a evitar prácticas de consumo que degenere en una adicción, no es el mejor camino. En tal sentido Injuve apuesta por explicaciones sobre las consecuencias de esa práctica, dice el funcionario, mediante recursos didácticos.

