¿Por qué una cronoprosa fecal?

Alma Sanchez

Escribir con contenido crítico, formativo, o al menos inductivo en el tema ambiental, requiere de un motivante-detonante, que dote de significado simbólico y real, los problemas, imágenes o textos que se abordan. La contaminación y afectación antrópica del territorio salvadoreño, nos ha hecho acostumbrarnos a aquello que todavía décadas atrás era repugnante; no obstante la gente ya no se queja, no expresa o manifiesta el rechazo de un impacto que nos va engullendo, consumiendo… destruyendo.

 

Por: Alma Carolina Sánchez. Ecoescritora

ecomundopoetico@gmail.com

La escritura es como el parto, no importa si es vaginal o por cesárea, éste debe doler (antes, durante o después), y el dolor debe transmitirse, ¿talvez así tomemos conciencia de la anormalidad de lo normal?. Escribir sobre el ambiente, sobre el daño al entorno, a la naturaleza, debe ser hecho de tal forma que aquello que hoy es común, normal, evidente, produzca un choque cognitivo, ético y estético. ¿Quizás esto motive a cambiar los patrones culturales impuestos por la modernidad, la ilustración… la división de los mundos del “ser” y el “deber ser”?.

Una cronoprosa fecal, es un texto en prosa que nace de la vivencia ambiental del día a día, del recorrido y lectura de un cuerpo afectado por los canceres de la modernidad: por la metástasis del consumo, el deseo, la anulación del otro, la fractura-fraccionamiento de la comprensión, y el conocimiento, el afán de dominio sobre el cuerpo, el aislamiento, … el suicidio colectivo. Es fecal porque busca visibilizar cómo las abyecciones humanas impactan en el ambiente. Es fecal porque plasma, cómo el desecho humano construye en desecho su entorno, al final, su vida.

Una cronoprosa fecal es una reflexión sobre: la forma en que nos justificamos con los elementos de la naturaleza, es hablar sobre los ríos de excrementos, desechos industriales que aún generan energía eléctrica, pero que solo se separan los sólidos para dejar libre el líquido, aunque una vez generada la energía, se le vuelvan a tirar al río; sobre cómo criticamos los calores que no dejan dormir por las noches y por culpa de quienes llegamos desvelados a los trabajos, pero a pesar de ello, seguimos talando árboles “peloniando” zonas verdes, encementando parques, patios o espacios públicos; sobre cómo dejamos que la tecnología domine nuestras vidas, la de nuestros hijos, convirtiéndonos en adictos-drogadictos de las redes sociales, de la ansiedad y adrenalina de los juegos electrónicos, que terminan convertidos en basura, en un lugar que no importa conocer, a costa del detrimento de la inteligencia emocional, las capacidades sociales y comunicantes.

Una cronoprosa fecal es pues, una invitación al auto examen, a una pausa en el camino y una corrección en el destino…

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