La empresa tabacalera líder en el mundo está realizando el cambio más dramático de su historia: reemplazar los cigarrillos con productos libres de humo lo más rápido posible.
Lausana, Suiza. Philip Morris International Inc. (PMI) presentó, en su primer Informe Integrado de 2019, sus avances científicos hacia la construcción de un futuro libre de humo.
La compañía ambiciona hacer que más de 40 millones de fumadores adultos se cambien a sus productos libres de humo para el año 2025, siendo la mitad del total proveniente de países no pertenecientes a la OCDE.
El Informe demuestra cómo PMI está enfocando sus recursos en el desarrollo, la comprobación científica y la comercialización responsable de productos libres de humo que son una mejor opción que seguir fumando, con el objetivo de sustituir completamente los cigarrillos lo antes posible.
La compañía cree que, con el fomento regulatorio adecuado y el apoyo de la sociedad civil, la venta de cigarrillos puede llegar a su fin en un plazo de 10 a 15 años en muchos países.
“Desde que anunciamos nuestro compromiso libre de humo en 2016, hemos avanzado bastante en términos de capacidades organizativas, la integración de sostenibilidad en cada aspecto de nuestra transformación, y nuestro negocio”, afirmó André Calantzopoulos, Director Ejecutivo de PMI.
Aproximadamente la mitad del volumen de ventas de cigarrillos de PMI a nivel global se encuentra en países no pertenecientes a la OCDE. “Por lo tanto, aspiramos a que más de 20 millones de fumadores en los países no pertenecientes a la OCDE se cambien a nuestros productos libres de humo para 2025, la mitad de nuestra aspiración global de más de 40 millones de usuarios para ese entonces”, agregó.
Los impactos en la salud de los productos de la compañía es uno de los aspectos importantes que se incorporan para la sostenibilidad de la industria, y que anteriormente no se tenía en cuenta en las evaluaciones externas de PMI.
El informe se enfoca en esta área clave, y describe cómo está trabajando la compañía para reducir el daño causado por el consumo de tabaco mediante la sustitución de productos combustibles por alternativas de riesgo reducido científicamente comprobadas.
