Ocho meses después de anunciada la resolución en el caso del arbitraje por parte del Ciadi, los resultados del mismos son un misterio. La MNFM pide al gobierno emitir un decreto de prohibición total de la minería en El Salvador.
Foto: Periódico Equilibrium.
Diversas organizaciones sociales aglutinadas en la Mesa Nacional Frente a la Minería (MNFM) han exigido a las autoridades que den a conocer los resultados de la demanda que Pacific Rim, ahora convertida en Oceana Gold, hizo contra el estado salvadoreño ante el Centro Internacional de Arreglos de Controversias (Ciadi).
A la referida mesa le parece sospechoso que pese a que la resolución sobre el caso esté lista desde diciembre de 2014, el gobierno de El Salvador a través de sus instituciones pertinentes no informe a la sociedad sobre el fallo.
Representantes de dichas organizaciones creen que las partes se han hecho observaciones entre sí respecto de los costos del proceso y que eso ha demorado la publicidad de los resultados.
El arbitraje contra El Salvador de parte de la empresa minera ha significado la erogación de 12.5 millones de dólares para el país, que bien pudieron servir para construir 125 escuelas públicas o equipar completamente un hospital de primer nivel.
Ese es solo uno de los perjuicios que provoca la minería metálica que se quiere mantener en el país, señaló la Mesa.
Lo más pernicioso es la contaminación de las aguas de ríos y lagos, la degradación de los bosques y los consecuentes efectos en la salud de la población que habita los alrededores de las minas, de forma directa.
La MNFM también ha denunciado que Oceana Gold ha cambiado su estrategia para “engañar a la población”, patrocinando supuestos proyectos beneficiosos, como el hecho de crear planes de enseñanza del idioma inglés en escuelas púbicas, crear equipos de trabajo con personas de las comunidades y realizar fotografías de supuesto apoyo a las comunidades mismas.
Con ello, consideran los miembros de la Mesa, la empresa minera podría estar fraguando un argumento de desempleo en el que quedarían muchas personas si se cierra el proyecto de minería que pretenden realizar en El Salvador, tocando fibras sensibles como lo es el desempleo.