Por: Ever Ramírez
A más de un año después de las últimas elecciones municipales y legislativas, la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) y el Tribunal Supremo Electoral (TSE), concluyeron en que la política salvadoreña está en crisis.
Para el procurador Óscar Luna, es necesario que no se pierda de vista los programas de gobierno que ofrecen los candidatos durante la campaña política, ya que son los que marcan la pauta y repercuten en el desarrollo de un país.
“Hemos caído en una crisis en el marco de la política, pareciera que para la población la política va perdiendo confianza y sobretodo credibilidad” dijo el procurador Luna.
Agregó que gran parte de la población salvadoreña, tiene desconfianza de los procesos electorales y, por supuesto, de los mismos partidos políticos, lo cual “requiere una especial reflexión, porque al final de cuentas somos nosotros, quienes a través de nuestra voluntad, decidimos quién queremos que nos gobierne” puntualizó.
La Procuradora Adjunta para la Defensa de los Derechos Civiles e Individuales, Griselda Guardado, fue la encargada de presentar el informe electoral 2012, en el que se resaltan los resultados de la observación de los medios de comunicación sobre la propaganda electoral.
Uno de los aspectos señalados es la tardanza del inicio de la votación en muchos lugares y el incumplimiento del procedimiento electoral, pese a que las personas que estaban ubicadas en la Juntas Receptoras de Voto (JRV), lo conocían muy bien. Tal incumplimiento se demostró con algunas irregularidades que incidieron en el inicio de la jornada electoral.
Un aspecto positivo del anterior proceso electoral fue la cantidad de mujeres vinculadas con las JRV “la mayoría participó con los cargos de presidente y vocal, representando más del 50% del personal de las mesas.
Sin embargo, la participación femenina fue empañada con hechos como los 36 casos de abuso físico, 47 de abuso verbal, 10 de acoso sexual, documentados por la PDDH y el TSE en los Centros de Votación observados”, añadió la Procuradora Adjunta.
La PDDD concluye en que se deben fortalecer los procesos de capacitación sobre los procedimientos electorales de mejor manera para ayudar, por ejemplo, a las personas que votan en condiciones de vulnerabilidad, así como la creación de las condiciones necesarias para facilitar la participación electoral de las personas en estas condiciones, como adultos mayores, personas que no pueden leer ni escribir, a modo que se genere un agradable ambiente para emitir el voto.

