Pandillas, satanismo, muerte y brujería, todo en una sola organización

El último caso concreto sobre ese culto se conoció el pasado lunes en el cantón Caoba, ubicado en San Diego, La Libertad; ahí una patrulla ubicó a 20 presuntos miembros de un grupo terrorista, incautando botellas de licor, un dron, celulares, dinero, armas blancas y material de brujería.

Fotos: PNC.

San Salvador. El Plan Control Territorial y la Guerra Contra las Pandillas, ejecutados ahora desde la perspectiva de un Estado de Excepción, no solo ha diezmado a los grupos terroristas que sometieron a El Salvador desde los últimos 30 años, o un poco más.

Ahora se sabe que muchos miembros de estas estructuras terroristas acuden al satanismo y a la brujería como parte de su actividad diaria en el marco de sus acciones criminales.

Un «altar» de brujería en Apopa.

El lunes fue encontrado un altar satánico en la casa de un pandillero detenido en Valle del Sol, Apopa, al norte de San Salvador. “La guerra contra pandillas es una guerra entre el bien y el mal”, interpretó el Presidente Nayib Bukele, al referirse a los resultados de la Guerra Contra las Pandillas.

No es el primer caso en que la Policía encuentra este tipo de manifestaciones mundanas en casas de pandilleros, pero el Plan Control Territorial lo ha puesto en mayor evidencia.

En otros hechos, si bien no se encuentra este tipo de ambientes en las casas de los terroristas, sus cuerpos sí reflejan un culto a la que en México denominan “La Santa Muerte”, a la cual incluso le rinden culto públicamente, en la creencia que ésta les protege del mal o les provee de lo que necesitan, hasta “amores perdidos”.

Números satánicos.

El último caso concreto sobre ese culto se conoció el pasado lunes en el cantón Caoba, ubicado en San Diego, La Libertad; ahí una patrulla ubicó a 20 presuntos miembros de un grupo terrorista, incautando botellas de licor, un dron, celulares, dinero, armas blancas y material de brujería. “Aunque sigan invocando fuerzas del mal, la Guerra Contra Pandillas los llevará ante la justicia”, señaló la Policía.

En Apopa también fuero detenidos otros dos jóvenes que, según la PNC, son palabreros que ordenaban crímenes en diferentes sectores de esa municipalidad del norte de San Salvador. Fueron identificados como José Alfredo Majano y Bryan Enrique Barrientos.

Decomiso en San Diego, La Libertad; incluye candelas usadas en los conjuros.

Uno de ellos tiene tatuada en su espalda la imagen de la muerte, al igual que otro detenido en el Hospital Francisco Menéndez, de Ahuachapán, donde se refugió tras ser atacado por su misma clica por intentar dejar la agrupación terrorista, dijo. Se trata de Francisco Balmore Hernández, alias Meco, quien entró a emergencias del hospital con múltiples lesiones por arma blanca, en uno de sus brazos figura la cara de la muerte.

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