Cuando las palabras son razones sin sentido y no buscan más que justificar lo injustifica-ble se pierde la capacidad, en una, de escuchar y en el otro, de articular cosas coherentes.
Por: Elsy Ch.
Salen de tu boca, tratando desesperadamente de transmitir razones,
Se mueven tus labios apresurada o lentamente y no puedo prestar atenciones,
Mi mente va y viene y solo vuelve si tú atacas o hieres
He perdido la habilidad de escucharte y tú la de hablarme… ya no la tienes.
Vas y vienes y dices que siempre hablas bien de mí
Es eso acaso consuelo, cuando decidiste partir?
Y empiezas a exponer razones, de cómo te sientes y lo difícil que es la vida
Acaso alguna vez preguntaste cómo he vivido yo la mía?
Tratas de decirme algunas cosas, pero no te oigo y tampoco te dejo hablar,
La ira y el dolor que siento, no me dejan escuchar,
Estoy frente a ti y fríamente te miro,
Mientras por dentro, no paran los gritos.
Finjo que no me interesa lo que hablas,
Que no he escuchado nada de tus palabras,
Sin embargo, mi corazón por ti no descansa,
Y día y noche pienso ¿cómo estará tu alma?.
Lo siento, yo no puedo sanarte,
También yo estoy enferma de esperarte,
Mis labios también se mueven y lo que digo
Nunca llega como quiero a tus oídos.
Si tan solo te dieras cuenta
Que no podemos dejar la afrenta,
Si no pedimos ayuda de quien siempre espera
De quien nos ama y que por amor nos crea.
