OPINIÓN: Hay que retomar la democratización de las comunicaciones

Ojalá que el nuevo gobierno corrija estas fallas y retome el camino de la democratización, en el sentido de promover un modelo mediático que garantice mayor pluralidad y diversidad de voces. Para esto, la ReDCo ha solicitado ya al presidente electo Nayib Bukele un espacio de diálogo para presentar sus propuestas.

 

 

Por: Leonel Herrera Lemus*

El 5 de mayo de 2016 sucedió algo histórico: la Asamblea Legislativa aprobó una pliego de reformas a la Ley de Telecomunicaciones. Dicha ley -aprobada en 1998 como parte de las privatizaciones y demás políticas neoliberales que impusieron los gobiernos de ARENA- reconocía únicamente a los medios privado-comerciales, establecía la subasta como único mecanismo para otorgar frecuencias y perpetuaba las concesiones a través de prórrogas automáticas, generando así altos niveles de concentración en pocos grupos empresariales (TCS, SAMIX, Corporación FM, Grupo Radio Stereo, Corporación KL, Megavisión).

Las reformas aprobadas hace tres años corrigieron algunas de esas disposiciones cuestionables de la Ley, pues incluyó entre sus aspectos más relevantes el reconocimiento legal de los medios comunitarios por radiodifusión, la eliminación de la prórroga automática de las concesiones y la inclusión de mecanismos alternos a la subasta para asignar frecuencias. La reforma también incorporó las nuevas tecnologías de la comunicación e información y actualizó aspectos administrativos, financieros y técnicos. Además, incluyó disposiciones transitorias para implementar la televisión digital.

Un aspecto relevante de la reforma es que fue aprobada por unanimidad, tras un inédito ejercicio de diálogo entre diversos actores mediáticos y la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET), propiciado por una resolución (Sentencia 65/2012) de la Sala Constitucional.

Por su contenido, las reformas constituyen un paso importante en la actualización y democratización de una ley caduca, excluyente y antidemocrática. Sin embargo, sus promotores -entre ellos quien escribe este artículo- señalan falta de avances en su aplicación y una reprobable postergación del objetivo democratizador relacionado con la desconcentración de las frecuencias y la construcción de un modelo mediático más diverso, plural y democrático.

En este sentido, la Red por el Derecho a la Comunicación (ReDCo) -espacio que aglutina a las organizaciones que promueven el derecho a la comunicación y la democratización de los medios- señala tres situaciones que confirman la falta de avances en la aplicación de la Ley, postergación de la democratización del espectro y amenazas de mayor concentración.

La primera tiene que ver con la asignación de nuevas concesiones. La ReDCo admite que las reformas han permitido presentar solicitudes para medios comunitarios, pero critica que “hasta esta fecha no ha sido otorgada ninguna concesión para este tipo de medios”, debido a supuestos retrasos en la aprobación del nuevo reglamento de la Ley. En un comunicado señala que SIGET “mantiene en trámite” solicitudes de frecuencias para radios comunitarias (incluida la primera radio indígena) y una para televisión comunitaria, mientras que “sí ha entregado nuevas frecuencias para medios comerciales a través de subastas”.

La segunda se refiere a la renovación de las concesiones. ReDCo reconoce que las reformas han facilitado un proceso de “revisión y ordenamiento de las concesiones”, pero señala que la mayoría de éstas están siendo renovadas, incluidas muchas que fueron otorgadas irregularmente durante los gobiernos areneros. El comunicado reconoce que la Sala estableció algunas condiciones, pero critica que SIGET no haya tomado en cuenta la recomendación de la Secretaría de Transparencia y Anticorrupción de la Presidencia sobre la necesidad de hacer una “auditoría del espectro radioeléctrico” y un “acto especial de rendición de cuentas a la ciudadanía sobre cómo se otorgaron las concesiones”.

Y la tercera es sobre la digitalización de la televisión abierta. La ReDCo sostiene que la digitalización de la televisión es un avance importante, pero denuncia que la SIGET -basada en disposiciones resolutivas de la sentencia de la Sala- está asignando los mismos anchos de banda (6 MHz) a los actuales concesionarios, ignorando argumentos sobre la democratización del espectro radioeléctrico que la misma sentencia plantea.

Según la ReDCo, el plan de digitalización debió tomar en cuenta los “Estándares de Libertad de Expresión para la Transición a una Televisión Digital Abierta, Diversa, Plural en Inclusiva” de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que manda a los Estados americanos a implementar políticas que aseguren la digitalización como oportunidad para democratizar el esquema mediático y evitar mayores niveles de concentración.

Ojalá que el nuevo gobierno corrija estas fallas y retome el camino de la democratización, en el sentido de promover un modelo mediático que garantice mayor pluralidad y diversidad de voces. Para esto, la ReDCo ha solicitado ya al presidente electo Nayib Bukele un espacio de diálogo para presentar sus propuestas.

*El autor es periodista y activista del derecho a la comunicación.

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