Noche de Farolitos, de ideas y de caos

farolitos

En medio de la noche, interrumpida por miles de luces de candelas prisioneras de los faroles, la música suena en casi cada

Un grupo de jóvenes y niños de la iglesia San Antonio, en el barrio del mismo nombre, elevaron globos como una forma de llevar sus oraciones a lo más alto del cielo
Elevando globos como una forma de llevar oraciones a lo más alto.

esquina.

Ahuachapán recibió, como pocas veces en su historia de “Noche de Farolitos”, a centenares de visitantes que abarrotaron las calles de la ciudad, como ocurrió también en Ataco.

El sacrificio de avanzar por largas filas de vehículos sobre la carretera Panamericana tanto desde la vía de Las Chinamas como de San Salvador, valió la pena para ver la creatividad, la fe, la devoción y alegría de las orquestas que acompañaron la noche.

La familia Góchez, en un barrio ubicado en “Las Cinco Calles”,  quiso salir de lo común. Construyó, junto con sus hijos, un avión a base de faroles. Puso a disposición un casco para que los visitantes se tomaran la foto del recuerdo junto a su creatividad, que se materializó después de tres horas de trabajo. A las 7 de la noche, la obra de arte estaba lista para inmortalizarse junto a turistas nacionales y extranjeros.

Representación del colegio Josefino.
Representación del colegio Josefino.

El colegio Josefino, también mostró su arte. Administrado por los sacerdotes Josefinos, docentes, alumnos y parroquia  se unificaron para realizar una obra, por demás, creativa. Quisieron

representar la tradición y la fe.

Una imagen de la Virgen María, cuyo nacimiento es el centro de esta celebración pagana y religiosa a la vez, encabezaba un montaje de decenas de luches encerradas en cajitas de un sinfín de colores, a la base de un simulacro de fuente que recogía agua donde navegaban, quizás, los deseos de paz y reconciliación en una lancha artesanal.

El profesor Noé Rincán, coordinador del montaje, explica que durante tres meses se debaten las ideas que se concretan cada 7 de septiembre para festejar el natalicio de María.

Si bien las obras de arte se arremolinan en el centro de la ciudad, en otras calles poco concurridas, pero también admiradas, yacen aislados pequeños y grandes faroles, hechos de botellas plásticas y tomando otras figuras, nada parecidas a los semi rectángulos de papel de celofán tradicionales, pero igualmente atractivos.

En medio de la noche, interrumpida por miles de luces de candelas prisioneras de los faroles, la música suena en casi cada esquina, la gastronomía ha estado secuestrada, desde muy temprano en la tarde, en pequeños e improvisados puestos en aceras, plazas o predios y en formales restaurantes, para frenar el hambre de los centenares de visitantes

Un avión formado por farolitos yace en "Las Cinco Calles".
Un avión formado por farolitos yace en «Las Cinco Calles».

que han llegado en modestos o lujos buses, microbuses o vehículos que proceden de todas partes del país y de fuera del mismo.

Un grupo de jóvenes, adultos y niños se encarga de preparar en la Iglesia San Antonio, en el barrio del mismo nombre, el lanzamiento de globos como una forma, dice Jackelyn de Arriola, de elevar lo más alto las oraciones a Dios.

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  1. Club del Niño Jesús

    Muchas Gracias por acompañarnos en nuestra noche de farolitos, nuestro lindo ahuachapán se viste de gala, fe y alegria la noche del 7de septiembre de todos los años, siempre les esperaremos con cariño

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