Organizaciones creen que el Programa de Agricultura Familiar (PAF), impulsado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, reproduce un sistema que no garantiza la soberanía alimentaria.
Foto: Cesta.
El denominado Movimiento de Víctimas y Afectados por el Cambio Climático y Corporaciones (Moviac) realizó la «Feria de productos orgánicos e intercambio de semillas criollas», para ofrecer un tributo a la madre tierra, en el marco de la celebración del Día de la Cruz, el pasado 3 de mayo.
El mensaje que pretendían era demostrar que la soberanía alimentaria está garantizada por el uso de semillas criollas y no las manipuladas genéticamente.
Comunidades de diferentes zonas del país se hicieron presente con productos orgánicos como mangos, aguacates, cocos y guineos entre otros como un simbolismo de culto a la fertilidad y a la vida.
En ese contexto, el Centro Nacional de Tecnología Apropiada (Cesta) destacó que el actual sistema alimentario que promueve la siembra de monocultivos, el uso intensivo de insumos químicos sintéticos y la siembra de semillas mejoradas y hasta genéticamente modificadas ha demostrado su fracaso e ineficiencia generando, a lo largo de su promoción, contaminación del medio ambiente.
Además este modelo alimentario llamado también la revolución verde, ha incrementado el problema del cambio climático, generando más del 30% de gases de efecto invernadero, que se manifiesta en el incremento de la variabilidad climática expresada en sequías prolongadas o exceso de humedad.
Ejemplo de esta aseveración, dice la organización fue lo ocurrido en 2014, cuando la sequía ocasionó pérdidas de más de 6 millones de quintales de maíz y más de 100,000 quintales de fríjol con costos económicos superiores a los $70 millones de dólares de acuerdo con el Ministerio de Agricultura y Ganadería.
Los movimientos ambientalistas creen que la política agrícola actual, impulsada por el gobierno a través del Programa de Agricultura Familiar (PAF) es la reproducción de este sistema alimentario cuestionado.
En el presente ciclo agrícola, el gobierno ha invertido más de 18.1 millones de dólares en la compra de semilla mejorada y abono químico sintético. La escasa asistencia técnica que brinda el gobierno a través del Cesta continúa fomentando el modelo de la revolución verde ignorando por completo los efectos de deterioro ambiental y social que han ocasionado con la aplicación generalizada de los paquetes agrícolas sin tomar en cuenta la particularidad productiva de cada región, advierten el Cesta y el Moviac.
Por ello, el punto principal de la feria, celebrada en la plaza Cívica de San Salvador, fue el intercambio de semillas criollas entre mujeres y hombres agricultores de comunidades procedentes de Santa Cruz Michapa, Tenancingo, San Martín, Santo Tomas, Santiago Texacuango, San Bartolome Perulapía, Suchitoto y de comunidades del Bajo Lempa.
