Es un lugar donde las personas interesadas pueden hacer voluntariado trabajando con instituciones que atienden a personas en estado vulnerable, como las adultas mayores. Allí se pretende impulsar el concepto de vida sostenible.
Foto: Granja Los Mangos/Periódico Equilibrium.
La Granja Los Mangos ha abierto sus puertas para este año al voluntariado salvadoreño y del resto del mundo, para tener una experiencia de contacto con la vida rural de El Salvador.
Pero Los Mangos es más que una granja; se trata de un lugar de convivencia familiar y representa una invitación a un proceso de inmersión en las faenas diarias de un área productiva que implementa en su día a día un modelo dirigido a crear concepto de vida sostenible.
Sus impulsores dicen que comprende varios aspectos de la vida diaria: la comida, energía renovable, manejo de residuos, hábitos de producción y hábitos de consumo responsable.
Enclavada en el Cantón Salinas de Ayacachapa, Sonsonate, La Granja Los Mangos colabora con la comunidad circundante, tanto con el centro escolar local como con el emprendedurismo femenino.

También lo hace con el Hogar para adultos mayores San Vicente de Paúl, ubicado en Izalco, uno de los municipios que es un pueblo original de dicho departamento del occidente del país.
Y así los programas pueden combinar actividades de granja y voluntariado de otra índole. Así mismo impulsa un modelo de educación alternativa a través de Tinejnemikan.
Es de esta forma que personas dedicadas a la educación, agricultura, instructoría de yoga, estudiantes, artistas, artesanías, ingenierías, medicina y toda aquella que desee aportar, son bienvenidas.
“Arrancamos este febrero de 2016 con la recepción de solicitudes. Poseemos programas adonde cubrimos alimentación y vivienda y otros que implican un pago”, dicen quienes son responsables de la granja.
También invitaron a escribirles a la dirección granjalosmangos15@gmail.com o a su fanpage para recoger datos de contacto a fin que las personas interesadas en el voluntariado llenen los formularios pertinentes.
La historia de Los Mangos

Manuel Calvo Díaz, de 45 años, y Ermelinda de Calvo, 41 años, compraron la entonces Hacienda Los Mangos en 1960 gracias a su trabajo arduo en el mercado cárnico; para entonces la propiedad tenía 272 manzanas y llegaron a criar 350 cabezas de ganado.
Posteriormente heredan a sus hijos; Wilfredo Calvo continúa el legado para dar vida a la hoy Granja Los Mangos, de 37 manzanas de extensión.
Esa propiedad es colindante con el caserío Apancoyo , rodeado de monocultivos. Will, como lo conocen sus amigos, es un zootécnico graduado de la Universidad de El Salvador (UES), y desarrolla junto a su pareja, Cecilia Moreno, una Química farmacéutica, este remanso que apuesta a un manejo productivo más amigable a su entorno.
Algunos de los productos de la granja son gallinas y huevos indios, pavos, conejos, papayas , mangos de diferentes especies, coco , tamarindo, Rosa de Jamaica , plátano , naranja agria, níspero, marañón, nance , mimbre y jocote.

En la actualidad cuenta con una plantación joven de cacao orgánico a través del apoyo de Alianza Cacao a la Producción Orgánica.
La historia de Will Calvo ha estado llena de aventuras y algunos de sus hobbies son los rallys, cuarto de milla, subidas de montaña y Go karts.
Cecilia y Will han sido dirigentes scout y sus hijas también fueron miembros de este movimiento que invita a dejar el mundo en mejores condiciones de como fue encontrado.
Su filosofía es compartir el conocimiento adquirido en el día a día de una apuesta a la permacultura y combinarlo con una actitud responsable con el entorno que les rodea.
