Este tipo de vivienda es técnicamente probada y aprobada mediante experimentos realizados por la cooperación japonesa, en laboratorios creados en dos universidades del país.
Fotos: Periódico Equilibrium.
El Salvador ha construido históricamente con tierra y lo ha hecho con ladrillos fabricados con tierra cocida al sol, como producto cien por ciento no contaminante.
En sus casi 50 años de historia, La Fundación Salvadoreña de Vivienda Mínima (Fundasal) ha mantenido un programa de investigación de materiales alternativos, seguros para las familias, pero baratos.
Así nace la apuesta de construir con adobe, pues la falta de acceso a la vivienda para muchas familias se da por lo caro de los materiales de otro tipo.
Se ha experimentado en laboratorios propios y se ha hecho así los sistemas de quincha, que es un sistema de paneles con entramado de varillas y azotado con lodo que puede ser utilizado también en ambientes urbanos.
Vivienda y prevención
Fundasal es parte de redes latinoamericanas y europeas que trabajan la tierra, para construir viviendas que dan confort interno impresionante además de frescura.
La Agencia Japonesa para la Cooperación Internacional (JICA) ha financiado durante varios años laboratorios en la UCA y la UES para verificar la resistencia de estas viviendas y se ha verificado la resistencia de las mismas.
Vivienda y salud son aspectos que se trabajan en tal sentido en San Pablo Tacachico, La Libertad, porque se debe invertir en prevención para no encarecer el tratamiento de las enfermedades en las personas, justifica la Directora de Fundasal, Claudia Blanco.
“Mejoramos los componentes del hábitat para que la gente no se enferme, como ocurre con el mal de chagas provocado por las chinches que habitan en casas de viviendas rurales, debido a varios factores”, explica la profesional.

Hay chinches que han mutado; una especie ya desapareció en El Salvador, pero hay otras que han mutado porque ya no pican solo a bestias, esto ha permitido que se adapte en sus alas y sus aguijones, porque ya no necesita moverse grandes distancias ni pica solo al ganado, sino a las personas y a las aves.
Por ello, en la vivienda rural se le enseña a la gente a dar mantenimiento a sus viviendas de adobe y se le educa para saber actuar ate este tipo de amenazas. No se debe matar la chinche con los pies aplastándola porque la heces del animal puede penetrar en cualquier lesión del pie, o puede contaminar a través de su picada.
Se le enseña a que la gente lleve a tiempo a su niñez picada en los primeros quince días para controlar a tiempo el mal de chagas, la cual es mortal si se desarrolla.
La gente muere muchas veces por este mal en el campo, pero se cree que muere por una enfermedad del corazón, advierten representantes de Fundasal.
Así se recomienda no tener gallinas ni otras aves en el interior de la casa, porque estas llevan las chinches en sus plumas, se les recomienda repellar sus viviendas de adobe para evitar huecos donde se resguarde la chinche y cambiar el piso de tierra.
Los efectos
En el país se ha logrado erradicar el mal del chagas en varios cantones, mediante el mejoramiento de la vivienda, con el apoyo de Fundasal. En esos lugares, la gente ya no ignora la existencia ni del animal ni de la enfermedad. Así tiene más chance de protegerse, antes que someterse a tratamientos de forma tardía porque ignora los efectos de las picadas de estos insectos.
Pero los aliados importantes en este esfuerzo son los gobiernos municipales y la población escolar, los cuales hacen un trabajo de alerta de la situación de las comunidades y de divulgación a través de campañas, respectivamente.
La niñez escolar se ha involucrado hasta en festivales del mal de chagas para decirle a su comunidad que la chinche no se toca, con el apoyo de organizaciones de Chile y España, como Manos Unidas, se ha logrado mejorar el hábitat y educar en salud preventiva.
“En el mundo muera más gente por el mal de chagas que por el VIH, precisamente porque el chagas ataca a la gente pobre”, dicen representantes de Fundasal.

En Tacachico el gobierno municipal advirtió de los problemas de salud de la población y Fundasal tiene mapeados lugares en asentamientos urbanos precarios de los 32 municipios donde se dan mayores problemas de pobreza. Así se llevó la iniciativa hasta Tecachico.
Allí se hizo un primer proyecto de mejoras de techo y piso de 101 viviendas y luego se planteó un segundo proyecto de 15 nuevas viviendas y 55 más para mejorarlas, en lo cual se trabaja ahora, pero se siguen gestionando fondos para erradicar la chinche y mejorar la vivienda con adobes.
Lea mañana, la segunda parte de este reportaje sobre la población beneficiaria en San Pablo Tacachico.
