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Ella admira a Claudia Lars, la Poetiza Salvadoreña cuyo verdadero nombre es Carmen Brand. No recuerda con exactitud cómo empezó, pero lo hizo desde que estaba en cuarto grado, a sus 11 años. Ahora tiene 14 y sigue enamorada de la poesía y la novela.
“He hecho varios poemas y uno se lo he dedico a mi mejor amiga que se llama Diana.” Es tanto el cariño para su amiga, que no solo le escribió el poema, sino que es el único que ha memorizado tanto, confiesa.
Hablamos de Claudia Sofía. Es alumna del colegio Hermanas Somascas, de Antiguo Cuscatlán, en La Libertad. Ha escrito varios poemas.
Un cuaderno que añora porque ya no lo tiene a su disposición, por razones que se reserva, está lleno de sus inspiraciones.
“Me llama la atención escribir poesías, a mi papá le gusta y me apoya en esto. Él también dibuja y lee muchos libros y yo heredé eso de él y de mi abuelo, quien ya murió”, dice, mientras con una agradable sonrisa describe su admiración por los poemas y los poetas.
Tuvo la oportunidad de posar para el periódico Equilibrium, junto con uno de los más connotados escritores y poetas salvadoreño de los últimos tiempos: Manlio Argueta.
Yo llené un cuaderno de poesías, mi mamá me lo quitó no recuerdo porqué, pero existe en algún lugar de mi casa, dice, mientras espera recuperarlo muy pronto.
Me acuerdo de una, siempre la he tenido memorizada, se la dediqué a mi mejor amiga, la quiero mucho, la tengo desde tercer grado, afirma refiriéndose a su amiga.
“He querido buscar apoyo para seguir escribiendo” dice Claudia Sofía, quien se deben apegar a la disciplina de su madre. “Mi mami se va más por lo del estudio, por eso no me apoya mucho y mi papi me ayuda más en mis sueños y mis aspiraciones”, confiesa.
A Claudia Sofía también le gusta dibujar y cuenta que las personas que la conocen dicen que maneja ese arte y que por eso pudiera estudiar diseño gráfico. “Tengo eso en claro, pero no he hablado con nadie sobre mi carrera”, señala.
Recuerda mucho su cuaderno de poesías, el cual aún no tiene un nombre en especial. También recuerda que escribí novelas, y que llenó 11 cuadernos, que contienen al menos tres novelas inspiradas en fantasías y en la realidad, en un amor prohibido.
Claudia Sofía reconoce que sus novelas son románticas, porque el romanticismo siempre le ha llamado la atención, sus primeras obras literarias, también se basan en la amistad. “Pienso en que se publiquen, pero no tengo recursos para eso”, dice.
Manlio Argueta tuvo el honor de conocer a la niña poeta y la animó a continuar pese a las adversidades que pueda encontrar en su camino, en su reto, en su deseo de consagrarse como poeta.
Al igual que Claudia Sofía, Manilo Argueta comenzó a escribir poesías a los 11 años, comentó el escritor a periódico Equilibrium.
“Me siento muy bien porque yo he comenzado desde niño como poeta, desde que estaba en la escuela, gané varios premios cuando era joven en El Salvador y Centro América y más adelante, a los 30, me dediqué a la novela, pero uno puede seguir siendo poeta en escribiendo novelas”, afirma.
La poesía es una expresión emotiva, interna de cada quien dirigida a los demás y que solo se puede decir en esas palabras, es indefinible, pero como decía Gustavo Adolfo Becker, “poesía eres tú cuando me miras con tus ojos.”
Que los niños participen me parece muy bien, comenta mientras se refiere al caso de Claudia Sofía y observa a los niños que se dirigen al bibliobús que se hizo presente durante un evento en el que se celebró el día internacional de la poesía.
Sobre el apoyo a los niños y niñas que traen en su sangre la literatura, como Claudia Sofía, dice que asta hora lo hay poco en el país. Cada quien lo trae en la sangre y se puede decir, por su propia vocación; “pero debería haber apoyo más decidido porque el poeta se sensibiliza, trabaja con valores humanos y creo que si hubiera poesía no habría tanto crimen”, dice Argueta.
“Yo trabajo en prevención de la violencia, y uno de mis aportes es incentivar para enseñar poesía, pintura, música, si el joven se forma con estos valores de tipo espiritual no piensa en la violencia”, reflexiona.
Ya hay visos de apoyo más abierto en cuanto a los futuros poetas. En estos momentos se está despertando a nivel institucional los programas de poesía a través de la educación inicial, desde los cero hasta los cinco años, porque allí es la época de la vida donde se despierta el futuro de la personas, según el poeta y escritor.
Científicamente, el cerebro se desarrolla en un 85 por ciento, desde los cero a los cinco años y en nuestro país el porcentaje de niños de esa edad que recibe educación inicial es solo el 4 por ciento.
Manlio Argueta dice que el poeta se hace, se ayuda. Vargas Llosa dice que se necesita un uno por ciento de inspiración y el 99 por ciento de sudor, para indicar que es de ponerse a trabajar, a leer, de tener facilitadores.
La idea es incluir esta iniciativa dentro del sistema educativo como algo propio, no solo matemática y lenguaje, sino música, pintura, dibujo para formar un nuevo ciudadano. Eso no es nuevo, no se está descubriendo, se está rescatando, cuenta Argueta, mientras recuerda que cuando niño en la escuela pública de San Miguel donde estudió, le enseñaron quien era Mozart y Bethoven. Era la escuela “Confederación Suiza”, donde había un profesor de educación musical con su piano.
“Imagínate en aquella época, qué lindo que cuando no había luz eléctrica en mi casa, en la escuela el profesor Lemus nos contaba la historia de Bethoven que murió tuberculoso o de Mozart que murió y fue enterrado sin saber donde, a pesar de ser un genio de la música”, dice el poeta.
Si bien no tuvo el apoyo que requería para ser lo que ahora es, sí tuvo en aquella escuela la enseñanza de música; “teníamos clases de composición de poemas y mi puro interés me llevó a la poesía, ya en séptimo y octavo yo ya era lector de novelas, de filosofía”, recuerda.
Se está haciendo muy poco para encontrar talentos y parte de ese trabajo lo hace la Universidad José Matías Delgado, la cual tiene el programa de Talentos en Literatura. Los mejores alumnos de las escuelas públicas de todo el país son becados para recibir los sábados clases de poesía, de literatura y de música en esa universidad.
La UES tiene otras enseñanzas en áreas de matemática, hay niños de 12 años en la universidad estudiando matemáticas, mejores que muchos adultos. Los han descubierto.
“Es posible que muchos niños de aquí tengan ese talento para escribir, pero hay que descubrirlos, hay que prestarles apoyo a través de la escuela de talentos” sentencia el poeta.
Los siguientes, son fragmentos de algunos de los poemas escritos por Claudia Sofía, desde sus once años:
La Verdad
Escalofríos recorren por cuerpos de todo el mundo,
esperando el paraíso que aun no llega
palomas mensajeras
catástrofes predicen, sus gritos silenciosos
solo la verdad los oyen
pobres de los que sordos son
la verdad es que ellos reproducen su muerte
aunque de verdad pasajera es que
la verdadera es que lo que hacen no es para siempre.
Querida Amiga
Querida amiga mía
recuerdo cuando te conocí
mirabas tu al rio con tus bellos ojos gris
recuerda amiga mía yo siempre estaré aquí
y si te olvidas de nuestra amistad
por lo menos
acuérdate de mi
El Aborto
Una caricia dolorosa
el verdadero sentimiento de desesperación
que se palpa en las manos de aquellas mujeres que nacen para equivocarse
en el rosal, te vi
yo tu sol, y tu mis rosas
aceptare que yo convertí tus raíces en espinas
pero el llanto no lo resolverá
esperando mi tren estoy
implorando perdón
porque el error por mis venas corre
y mi corazón destroza
