El lápiz y la pluma.

dibujo-interv-01

“Si no fuera por esta pluma y este lápiz, no escribiría mis poemas, no dibujaría mis cuadros”, dijo el Poeta. Estoy plenamente seguro que un buen poema… o un hermoso cuadro, no difieren de valor… en adecuado lugar y tiempo.

Por: Dr. Ranulfo Oswaldo Araya Rodas*

Ilustración: Adriana MV.

SOBRE LA MESA DE UN POETA Y DIBUJANTE que en ese instante dormía profundamente, se encontraban entre otros útiles, una pluma y un lápiz; al confirmar el sueño profundo de aquel se entabló entre ellos el siguiente diálogo:

PLUMA: (Con aire de menosprecio y una mirada despectiva se dirigió al lápiz con tono arrogante) Yo pienso que soy la preferida del poeta, ya que conmigo escribe esos inmortales versos… Mi tinta se perpetúa en imaginación y filosofía a través del tiempo.

LÁPIZ: (Dándose cuenta de la vanidad de aquella figura negra y regordeta, contestó) Yo soy la fuente de inspiración en la mano maestra del que duerme. Acaso no te fijas cuando me toma con su destreza? y hace esos cuadros que permanecen ante los ojos de muchos, que se preguntan: Que lápiz trazará esas líneas perfectas?, soy el mejor, además tu tinta queda escondida entre páginas y pastas de libros en medio de polvorientos estantes.

PLUMA: (En tono de enojo) Lo que sientes es envidia pues yo luzco; tú… eres un disfraz para escolares o deber sondas que dudan y borran. Yo, soy seguridad, claridad y elegancia. Reyes me han utilizado, he persistido siempre.

LÁPIZ- (Muy seguro y sereno) Debes saber, pues lo ignoras, que los grandes procesos para edificar se dibujan a través de mi grafito, nunca con tinta; eso, no es duda sino prever cambios para hacer mejoras, de hacerlo contigo nunca terminarían. Como ves, soy arquitectura, soy prevención y ahorro.

PLUMA- En el devenir de los años, son los niños los que utilizan tu frágil cuerpo para desvanecerlo con tu cabeza de goma, ya bien sabes que los adultos solo usan plumas. Soy preferida de padres y maestros… Tu (ja, ja, ja) de infantes colegiales. (Contestó en tono sarcástico).

LÁPIZ- Si los adultos que mencionas no hubieran estilizado mi “frágil cuerpo”, no llegarían a manejar tu obesidad; soy el Lápiz , compañero de sabiduría.

En estas estaban, cuando despertó el Poeta-Dibujante, y dirigiéndose a los protagonistas… Los tomó y dijo: Si no fuera por esta pluma y este lápiz, no escribiría mis poemas, no dibujaría mis cuadros. Estoy plenamente seguro que un buen poema… o un hermoso cuadro, no difieren de valor… en adecuado lugar y tiempo.

* Escrito en 1987, para una tarea escolar de mi sobrina. Fue presentado con escenificación de teatro en el Colegio, ese mismo año.

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *