La noche en que brillaron los farolitos, fuera de la ciudad

La fiesta también se celebró en los municipios de Concepción de Ataco y Apaneca, del departamento de Ahuachapán. La feligresía salió a hacer gala de sus mejores diseños luminosos.

 

 

Fotos: David Morán.

En la colonia Santa Elena, al sureste de la ciudad de Ahuachapán, la noche se iluminó de fe y de luces de candelas cautivas entre frágiles límites de papel celofán multicolor.

Era una casa particular hasta donde no llegó el turismo, porque las personas que llegaron de visita se quedaron atrapadas en la ciudad, donde la fiesta de los farolitos se inició desde el jueves y se prolongará hasta el domingo.

Pero eso no fue motivo para no recordar en familia el nacimiento de la virgen María que la Iglesia Católica celebra cada 7 de septiembre.

La casa de David y Alma se llenó de fiesta animada por las llamas de las candelas que reflejaban en parte la fe y en parte la tradición de la devoción Católica.

Así pasaron las horas, no solo celebrando la ocasión religiosa que también fue el centro de atención de todas las parroquias de la cabecera departamental, sino recordando a sus familiares que recientemente partieron hacia el infinito y que dejaron como legado su fe mariana.

Avanzada la noche del 7 de septiembre, casi para saludar al nuevo día, llegó la lluvia, cuando las llamas de las candelas había decidido dormir para despertar el próximo año, en otra Fiesta de Los Farolitos.

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