La inmisericorde destrucción vegetal

arbol de maquil

Hemos optado en este medio, por fotografiar cuanto árbol «sobreviviente» en las ciudades, para tener luego, al menos, recuerdos de lo portentosos que fueron, ya que la inmisericorde tala que es avalada por funcionarios, empresarios y particulares, nos evitan seguir teniendo a esos amigos incondicionales que nos refrescan con su sombra y que nos proveen la vida mediante la generación de oxígeno. Tal vez nuestro esfuerzo despierte la conciencia de los destructores. Este árbol de la portada, tenía ramas que, originalmente, tocaban los techos de las casas inmediatas y el alambre «razor»; ya han comenzado a desmembrarlo en un pasaje de la colonia Lincoln, de Mejicanos, en San Salvador.

Aún estamos a tiempo de apreciar la copa de este hermoso Maquilishuat
Aún estamos a tiempo de apreciar la copa de este hermoso Maquilishuat
Evidencias de lo que fue un precioso árbol en uno de los pasajes inmediatos al Instituto Ténico Ricaldone, en San Salvador.
Evidencias de lo que fue un precioso árbol en uno de los pasajes inmediatos al Instituto Técnico Ricaldone, en San Salvador.

 

Finalmente parte de nuestros árboles terminan de adornos como testigos mudos e inhertes de la mano destructora del ser humano. Una rama o grafmento de árbol simula ser una iguana en un rstaurante de San Francisco Chinameca, de La Paz.
Finalmente parte de nuestros árboles terminan de adornos como testigos mudos e inertes de la mano destructora del ser humano. Una rama o fragmento de árbol simula ser una iguana en un restaurante de San Francisco Chinameca, de La Paz.

 

El fotoperiodista, Mauro Arias Panamá captó el momento en que los "civilizados proceden ad estruir este árbol en las cercanías del Parque Infantil, en San Salvador. Lo compartió en el Facebook.
El fotoperiodista, Mauro Arias Panamá, captó el momento en que los «civilizados» proceden a destruir este árbol en las cercanías del Parque Infantil, en San Salvador. Lo compartió en el Facebook. El árbol ya está condenado.

 

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