
Reducir a la mitad su huella ambiental e impactar mil millones de vidas para 2030, es el compromiso que asume la compañía en su nueva Estrategia de Sostentabilidad, con metas al 2022.
Foto: Kimberly Clarck
Hoy, el cambio climático y el deterioro ambiental representan las mayores preocupaciones de las nuevas generaciones. Este es un momento clave en el que las empresas deben definir cuál será su posición frente a los desafíos en la próxima década, en temas de conciencia ambiental y sostenibilidad.
En la actualidad, las compañías deben contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas a través de productos o servicios que preserven los recursos naturales, así como adquirir un compromiso que les permita alcanzar objetivos dentro de su industria y, además, demostrar su responsabilidad con el futuro del planeta.
En este contexto, Kimberly-Clark, busca reducir su huella ambiental a la mitad para el 2030 y así garantizar el bienestar de mil millones de personas en comunidades vulnerables de todo el mundo.
“Vivimos momentos sin precedentes y pensar en el futuro de las próximas generaciones, es prioridad. Durante casi 150 años y congruente con la misión de liderar el mundo en lo que es esencial para una vida mejor, Kimberly-Clark busca respuestas a desafíos futuros; creemos que los próximos diez años serán decisivos y debemos reflexionar sobre los impactos de nuestros productos en el ambiente”, afirma Sergio Cruz, Presidente de Kimberly-Clark en América Latina.
La compañía y sus marcas proporcionan artículos esenciales a una cuarta parte de la población mundial. Sin embargo, millones de personas en todo el mundo aún carecen de acceso a productos básicos y soluciones para mejorar su calidad de vida.
