Taiwán ha donado los fondos para que el gobierno de El Salvador impulse estas iniciativas en los municipios donde la violencia delictiva cobra más fuerza. Son diez municipios ubicados en San Salvador, Cuscatlán, La Paz, Santa Ana, La Libertad y Sonsonate.
Foto: Capres.
Usulután ha sido el primer departamento en dar a luz una estructura cultural que trasciende al concepto tradicional de arte; se trata de hacer arte con el diálogo, con la convivencia pacífica y con la prevención de la violencia.
Ha sido el propio Presidente Salvador Sánchez Cerén el que se encargó de lanzarlo con el nombre de Casa de la Cultura para la Convivencia y el Buen Vivir y se ha instalado en el municipio de Jiquilisco. Serán diez de estas estructuras novedosas a instalar en lugares que el gobierno ha llamado “municipios prioritarios. Ahí se impulsará la participación ciudadana, como componente principal de la prevención de la violencia.
El modelo implica que para su funcionamiento deben estar vinculados directamente las Secretaría de Cultura de la Presidencia y la de Participación Ciudadana, Transparencia y Anticorrupción, el Instituto Nacional de la Juventud (Injuve) y los ministerios de Educación y de Gobernación.
El gobierno de Taiwán tiene una alta dosis de participación en este proyecto pues lo ha financiado con $208,700.00, para que la iniciativa se extienda a nueve municipios más con alto índice de violencia social.
Se trata de Soyapango, Mejicanos, Zacatecoluca, Cojutepeque, Santa Ana, Sonsonate, Colón, San Salvador y Ciudad Delgado.
Han sido las mismas comunidades y artistas las que formularon las proyecciones y acciones a impulsar en cada territorio.
En Jiquilisco, las instalaciones de la Casa de la Cultura se han modificado sobre una normativa básica que busca facilitar el acceso a personas discapacitadas y adultos mayores para que la participación ciudadana sea inclusiva.