En diversos eventos electorales, alguno de los candidatos presidenciales, ha dicho que no debate con sus contrincantes, porque su verdadero debate es con “el pueblo salvadoreño”.
La Alianza Evangélica de El Salvador, pidió este domingo que los candidatos presidenciales realicen un debate de altura, para ofrecer al electorado sus ofertas de gobierno y demuestren cómo pretenden manejar y superar los problemas que abaten al país.
“Es necesario… que cada uno de los aspirantes haga uso de sus dotes” para que el debate esté lleno de propuestas con fundamentos para la población”, dijo el presidente de la organización religiosa, Jorge Cervantes.
Debe ser la primera campaña de ideas y propuestas, para la solución de los grandes problemas del país, llegando al meollo de asunto, señalando con claridad cómo pretenden financiar esos programas, señaló el religioso.
El estadista a cargo de ejecutivo debe ser capaz de llevar soluciones definitivas, señaló.
En otros temas, Cervantes se pronunció contra los paros de laborales de parte de los trabajadores y médicos del sistema nacional de salud. “No deben poner a la población como elemento de negociación. Esperamos que busquen su contraparte en el ejecutivo, pero no utilizar la necesidad de la población para conseguir sus pretensiones salariales”.
Dijo que debe haber un reconocimiento de “justicia salarial” porque son mejor pagados los trabajadores del Estado que los de la empresa privada, reflexionó Cervantes. Ejemplificó con los salarios de ordenanzas y motoristas que en el sistema público gana el doble de lo que ganan sus pares en el sector privado.
Dijo que no es posible que esta parte del sector público siga “exigiendo y exigiendo, mientras sus hermanos del sector privado están desbalanceados”.
También destacó que el Presupuesto General de la Nación debe ser austero y equitativo en cuanto a lo que se propone y lo que se hace. El Estado debe bajar su consumo de recursos y buscar al menos un ahorro del 10% del presupuesto para que en diez años se podrán tener unos $4,600 millones disponibles para invertir, consideró.
De esa forma se puede transformar el sistema de transporte público y de Salud, tener una policía más capacitada y equipada, con suficiente número para garantizar la seguridad. Además se tendría capacidad de abonar $1,000 o $2,000 millones a la deuda.

