Un médico figura entre los dos ciudadanos estadounidenses, contagiados con el virus del Ébola, que Estados Unidos recibió la semana pasada para dar el tratamiento pertinente.
Foto: UN.org
INTERNACIONAL. Honduras ha decretado un estado de alerta en sus fronteras para vigilar la llegada de ciudadanos de origen africano, como una medida preventiva ante el esparcimiento de los casos de Ébola.
Medios hondureños informaron en las últimas horas que el viceministro de Salud, Francis Contreras, anunció la vigilancia de los puertos para identificar posibles personas que vengan de África para asegurar que no tengan los síntomas.
Médicos entrevistados por cadenas como CNN en Español, han considerado que el contagio masivo en América es remoto, pues solamente puede haber transmisión de la enfermedad por el contacto directo de personas sanas con fluidos y sangre de una persona afectada por ese virus.
De hecho, el doctor Kent Brantly, el médico contagiado y que fue trasladado a Estados Unidos completamente aislado, adquirió la enfermedad en África, mientras fungía como director médico de uno de los dos centros de tratamiento gestionados por la organización en esa zona del mundo.
La otra persona infectada es Nancy Writebol, una misionera de la organización Samaritan’s Purse.
Honduras es el primer país centroamericano que decreta alerta por la enfermedad, el resto de países de la región no se ha pronunciado al respecto.