El Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) buscan conjuntamente una forma de generar empleo formal y permanente para los jóvenes atendidos por el Programa de Apoyo Temporal al Ingreso (PATI), en el marco del Programa “Jóvenes Comprometidos, yo hago la diferencia”.
Para ello, ambas instancias firmaron un convenio con el que se pretende identificar las fortalezas de los beneficiarios, potenciarlas y ayudarlos a desarrollar sus competencias, en labores reales que demandan empleadores de los municipios donde se impulsa el referido Progrma.
Los jóvenes que específicamente gozarán de este beneficio son los atendidos en San Salvador, San Martín, Santiago Nonualco, San Luis La Herradura, San Bartolomé Perulapía, La Libertad y San Miguel. Se trata de un esfuerzo que tiene como finalidad comprometerse a gestionar oportunidades para el primer empleo de la juventud vulnerable local.
No obstante, por gestiones municipales, también pueden ser beneficiados otros jóvenes cuya condición sea vulnerable, pero con valores, deseos de esforzarse por superarse y trabajar por su propio desarrollo.
PATI es una iniciativa mediante la cual, durante un período de seis meses la población objeto es adiestrada en diversos oficios y las familias reciben una asignación económica mensual de 100 dólares, con lo cual el gobierno busca erradicar la pobreza, animando incluso a los jóvenes a ser emprendedores.
Sin embargo, faltaba el componente que asegurara un empleo, lo cual hacía correr el riesgo de que los jóvenes beneficiarios cayeran en un círculo vicioso: aprender para seguir desempleados.
La apuesta ahora es lograr que las empresas de los municipios donde residen los jóvenes beneficiados, utilicen la mano de obra de los mismos, para romper de alguna manera con la pobreza que afecta a un significativo sector poblacional.

