
La cantidad de homicidios cometidos en los últimos dos días, ha sido motivo de declaratoria de emergencia en siete centros penales.
Foto: Periódico Equilibrium.
Desde el pasado viernes por la noche se ha decretado alerta máxima en siete centros penales, en los que se ha puesto fin al encierro por separado o segregación de miembros de pandillas distintas.
“A raíz de la orden que nos da el señor Presidente de la República, Nayib Bukele, establecimos una alerta máxima en todos los centros penitenciarios donde están recluidos miembros de grupos terroristas”, aseguró el funcionario.
En el marco de dicha emergencia se han establecido diferentes medidas, como requisas generales el Complejo Penitenciario Izalco, el Centro Penitenciario de Máxima Seguridad Zacatecoluca, el Centro Preventivo y de Cumplimiento de Penas de Ciudad Barrios, el Centro Penitenciario de Seguridad de San Francisco Gotera y el Centro Penal de Quezaltepeque.
Producto de ello fueron decomisadas “wilas”, o manuscritos codificados de las pandillas, con órdenes que iban dirigidas a sus estructuras fuera del sistema penitenciario y con los servicios de inteligencia de la Policía Nacional Civil y la Fuerza Armada, estos mensajes están siendo decodificados.
Además, las autoridades decidieron recluir en cada una de las celdas a los diferentes grupos de las estructuras criminales, informó el Director Luna Meza.
Aseguró que con esta acción se está rompiendo con una red de organización criminal que se fortaleció cuando ocurrió la segregación de pandillas, en 2004, en el marco de la mal llamada “tregua entre pandillas”, ocurrida bajo las dos anteriores administraciones gubernamentales del FMLN.
