GDR El Salvador cuestiona tierras ociosas y modelo de tenencia

Texto y foto: Susana Barrera.

Uso de suelos contribuiría a la seguridad alimentaria y productividad, dicen expertos y académicos salvadoreños.

Miembros del Grupo Diálogo Rural (GDR) El Salvador han puesto “el dedo en la llaga “, al hablar sobre el modelo de la tenencia de la tierra y tierras ociosas en el país, como un impedimento para el desarrollo territorial en el campo.

El académico Reynaldo López de la Universidad de El Salvador (UES) sugiere que una forma de revitalizar el agro y estimular al sector agropecuario es facilitar la tierra y los insumos agrícolas a los pequeños productores, ya que en su mayoría no son propietarios de los suelos que cultivan, ellos deben rentar parcelas y en ocasiones a precios muy altos, que encarece sus producciones.

Según el Censo Agropecuario 2007 en El Salvador hay 350 mil manzanas de tierras ociosas en el país que no se cultivan y que podrían incorporarse en el sistema productivo. A juicio del docente universitario, con la siembra de esos suelos se podría contribuir a la seguridad alimentaria y alcanzar los niveles productivos que requiere el país.

“Hace cinco años no importábamos alimentos”, reiteró López, al hacer alusión a la dependencia nacional de granos básicos que actualmente se tiene y que contradice la capacidad productiva del sector.

Añadió que “en El Salvador le tienen mucho miedo al subsidio del sector agropecuario y mientras no se hable de ese tema aquí no se podrá revertir el fenómeno del desempleo y la migración en el campo”, ha reiterado López al hacer referencia a la situación de la tierra.

Por su parte, Nelson Cuéllar, economista y miembro del GDR lamentó la situación de los arrendatarios. Dijo que son gente más vulnerables, con dificultades, incluso para garantizar su propia seguridad alimentaria y medios de vida. “Hemos visto esfuerzos importantes de parte del gobierno de formalizar la entrega de títulos de propiedad, pero no creo que eso sea suficiente para resolver el problema de falta de acceso a la propiedad que todavía tenemos, allí hay un desafío grande no me atrevo a magnificarlo”.

Cuéllar, quien al hablar de la situación de la tierra en el país ha retomado la parte histórica y mundial, opina que la causa de las “tierras ociosas” es la falta de políticas de gobiernos pasados que no pusieron a la agricultura en el centro de las propuestas de desarrollo, no se estimuló a este sector sino a las actividades económicas basadas en los servicios y el comercio. Se pensó que si El Salvador necesitaba alimentos, fácilmente podía adquirirlos en el mercado internacional y esa era la manera de garantizar la seguridad alimentaria.

El economista ha dicho que el fenómeno de las “tierras ociosas” en El Salvador no se puede ver de manera separada de las tendencias mundiales, pues la creciente demanda mundial de alimentos y materias primas ya inciden en América Latina, con procesos acelerados y agresivos de acaparamiento de tierras. En ese sentido, advirtió el riesgo de que las “tierras ociosas” se ocupen para el cultivo de agro combustibles y otras materias primas para mercados internacionales, en lugar de utilizarse para fortalecer las estrategias de miles de campesinos, pequeños productores y cooperativas para abastecer la demanda nacional de alimentos.

Para el integrante del Grupo Diálogo Rural una alternativa para un mercado justo de tierra podría ser el trabajar con pequeños productores y cooperativas comprometidos con la seguridad alimentaria, el medioambiente y con una buena propuesta de manejo de los recursos naturales.

Ambos intelectuales, entrevistados para este boletín, coinciden en que al fenómeno de las tierras ociosas en El Salvador no se le está dando la debida atención y que este es el momento de retomarlo para realmente generar desarrollo rural.

El Salvador no cuenta con una Ley de uso efectivo de la tierra. El Ministerio de Agricultura ha prometido tenerla preparada para el 2013, en tanto algunos estudios de esta misma cartera revelan que los agricultores no aprovechan el total predios por no contar con políticas crediticias que les favorezcan.

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *