Son tres los proyectos insignia que mantiene el Fonaes para proteger efectivamente el medio ambiente. La metodología permite que los fondos sean utilizados con transparencia, dice el Presidente de la institución.
Foto: Periódico Equilibrium.
La protección de los recursos naturales de parte del Fondo Ambiental de El Salvador (Fonaes) incluye el impulso del programa de compensaciones ambientales que se generan a partir de la cuantificación del impacto ecológico cuando las empresas o instituciones de gobierno realizan proyectos que afectan el entorno.
Las compensaciones son utilizadas en obras de conservación del medio ambiente y se procura, además, una relación horizontal con las comunidades intervenidas para que estas participen en la toma de decisiones para fortalecer la visión no asistencialista del Estado que se impulsa desde la actual administración gubernamental.
Así, habitantes de las diversas comunidades se convierten en artífices de su propio destino, explicó el Presidente de Fonaes, Ricardo Santamaría.
No obstante, los programas insignias del Fondo Ambiental de El Salvador son tres, incluidos los de techo y agua, que son los más conocidos.
Con estos últimos las comunidades, las organizaciones de la sociedad civil como Adescos, organizaciones o asociaciones que califican para un proyecto determinado con el apoyo de los concejos municipales los cuales convocan a las licitaciones, seleccionan a las mejores empresas que les ofrezcan cantidad, calidad y precio y luego el Fonaes brinda el financiamiento tal como fue pactado.
A cada familia beneficiaria de estos proyectos se le otorga un título de propiedad del sistema para evitar manipulaciones electorales o ideológicas.
Otro programa de importancia es el de guardianes ambientales con el que además de capacitar o educar Fonaes promueve un cambio de actitud hacia el medio ambiente y hacia la contraloría social por la integridad del medio ambiente.
Esto significa que no es solo interés de Fonaes meterle al alumno una seria de temas y conceptos sino que despertarle la visión ambientalista y de protección y por eso hemos estratificado este programa de guardianes ambientales en grupos etarios, comenzando por las ardillitas ambientales en el que participa la niñez más pequeña, luego se crean los grupos de observaciones ambientales y los de gestiones ambientales; a medida que la niñez crece se le dota de nuevas herramientas de gestión.
Con esto se pretende que este sector poblacional conozca la institucionalidad del país y pueda utilizarlas para velar por las actividades ya sea de protección del medio ambiental o para la gestión de recursos y proyectos.
