La semana pasada fue oficializada en la vigencia del segundo compacto con el cual Estados Unidos apoya el combate a la pobreza en El Salvador, particularmente en la zona costero-marina.
Foto referencial: MOP.
La carretera que conduce del desvío de Agua Salada en La Paz, hasta la frontera El Amatillo, en La Unión, limítrofe con Honduras, será mejorada por ser una importante vía para el flujo comercial en la zona marino-costera.
Además de esta, también se ampliará a cuatro carriles la carretera que va del Aeropuerto Internacional Monseñor Óscar Arnulfo Romero hasta la rotonda del municipio de Zacatecoluca, en el departamento de La Paz.
El Presidente Salvador Sánchez Cerén, durante su programa sabatino Gobernando con la Gente, agregó que más de 400 escuelas de la zona costera-marina, se va a intervenir para mejorar su infraestructura, para “poner en práctica el Sistema Integrado de Educación”, lo que permitirá tecnificar al alumnado.
Ese es uno de los beneficios que se perfilan a partir de la ejecución de Fomilenio II; aunado a ello está el mejoramiento del clima de negocios. “Vamos a dar acceso a que se invierta en el país”, dijo el mandatario.
Así se concretará la labor de formación de capital humano, infraestructura logística y clima de negocios, para enfrentar y reducir la pobreza en esa zona particular de El Salvador y, en general, en el país, para lo cual se invertirán más de $300 millones, de los cuales $88 millones son contrapartida del GOES y $277 millones, donativo de los Estados Unidos.