El domingo 6 de julio cerró con cero homicidios en El Salvador y, con ello, el gobierno ha logrado que durante 950 días no haya crímenes mortales en el país-
Foto: FA.
San Salvador. Por cuadragésima vez, la Asamblea Legislativa, sin los votos de Arena y VAMOS, aprobó la extensión del Régimen de Excepción, herramienta que ha permitido reducir los crímenes letales de los grupos terroristas, los cuales han quedado evidentemente diezmados.
El domingo 6 de julio cerró con cero homicidios en El Salvador y, con ello, el gobierno ha logrado que durante 950 días no haya crímenes mortales en el país que, después de ocupar el primer lugar como el país más violento del mundo, ha pasado a ser el más seguro del hemisferio occidental, como lo reiteran los diputados oficialistas.
Los diputados consideran que El Salvador continúa siendo un ejemplo en la región occidental, debido al control de la expansión de grupos criminales, que por años arrastraron a esta nación hacia el dolor y el sufrimiento de muchas familias.
El nuevo período de vigencia entró en vigencia el pasado sábado 5 de julio, según del decreto aprobado en la última sesión plenaria de la Asamblea Legislativa.
La aprobación del régimen de excepción fue iniciada en marzo de 2022; desde entonces esta herramienta se ha prorrogado para evitar el accionar de los grupos terroristas y la reactivación de los mismos.
“Todavía existen residuos de personas que pertenecen a este tipo de grupos criminales, pero estamos conscientes de que debemos arrancar de raíz este problema. Algunos jóvenes estaban organizando un nuevo grupo de pandillas, ya tenían un plan y una estrategia de esto, por lo que es importante seguir con el régimen de excepción”, comentó el parlamentario Walter Coto.
Se refería así a la captura reciente de 48 estudiantes de al menos cinco institutos nacionales que buscaban impulsar la pandilla “La Raza”, cuya jerarquía y forma de comunicación es diferente a la de las tradicionales pandillas que, con la venia o desidia de los gobiernos del Fmln y Arena, mantenían sometido al pueblo salvadoreño.