El Salvador y Brasil están convencidos que solo unidos se puede llegar a un desarrollo concreto. Esto ha motivado a sus respetivos gobiernos a avanzar en la consolidación de su relación bilateral con el establecimiento de nuevos convenios de cooperación.
Esos convenios, realizado bajo la denominada Cooperación Sur-Sur ya está oficializada desde el pasado 7 de febrero, tras una evaluación de proyectos realizada entre delegaciones de ambas naciones que estuvo a cargo del viceministro salvadoreño de Cooperación, Jaime Miranda, y el director de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC), Marco Farani.
La delegación del gobierno de la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, se reunió en privado con el Presidente de la República, Mauricio Funes, y la Primera Dama y Secretaría de Inclusión Social, Vanda Pignato y luego acordaron mejorar la innovación del sector agrícola de El Salvador a través del apoyo directo al Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA) y la Escuela Nacional de Agronomía (ENA).
Así, ambos gobiernos inversitirán de forma conjunta 5,6 millones de dólares, y procurarán el fortalecimiento de las capacidades de investigación y desarrollo a través de la renovación de laboratorios y la transferencia de tecnología, entre otras acciones conjuntas.
Pero ese apoyo tambén incluyó la firma de convenios de elaboración de la política pública de comercialización agrícola que beneficiará a las familias campesinas salvadoreñas, con una inversión mutua de 122.000 dólares.
Japón, también se sumó al apoyo, mediante otro convenio tripartito que permitirá establcer una nueva filosofía en relación con la policía comunitaria salvadoreña, y esta iniciativa representa una inversión de 1,5 millones de dólares.

