También es autor de los libros «Meditaciones para religiosos’ de 1982, ‘Reflexiones sobre la vida apostólica’ en 1986 y ‘Reflexiones de esperanza’, de 1992, según señala el Vaticano.
El Papa Francisco, es peculiar. En su natal Argentina se lo tiene como un cardenal sencillo y humilde y desde el miércoles 14 de marzo, tras su elección como Pontífice, en sustitución de Benedicto XVI, se han conocido muchas de sus cualidades que desde su nombramiento puso en evidencia.
Francisco, cuyo nombre de pila es Jorge Mario Bergoglio, tiene en su haber varias cosas que lo convierten en el primero: es el primer Papa latinoamericano, el primero sudamericano, el primer Jesuita y el primero en adquirir el nombre de Francisco, en homenaje a un santo de la Iglesia, San Francisco de Asís.
El sitio Pequeñas Semillitas (http://peque-semillitas.blogspot.com.ar/2013/03/pequenas-semillitas-1973.html) señala que a sus 76 años, es el Pontífice número 266 de la Iglesia Católica. Bergoglio fue creado cardenal por Juan Pablo II en el consistorio del 21 de febrero de 2001, con el título de San Roberto Belarmino.
Nacido en Buenos Aires pero con raíces italianas, estudió y se graduó como ingeniero químico, pero después eligió el sacerdocio y entró en el seminario de Villa Devoto. El 11 de marzo de 1958 se unió al noviciado de la Compañía de Jesús y posteriormente estudió humanidades en Chile.
En 1963, regresó a Buenos Aires y cuenta con una licenciatura en filosofía en la Facultad de Filosofía de la máxima colegio «San José” de San Miguel. Entre 1964 y 1965, fue profesor de literatura y psicología en el Colegio de la Inmaculada Concepción de Santa Fe en y ha impartido estos temas en el colegio del Salvador de Buenos Aires.
De 1967 a 1970 estudió teología en la Facultad de Teología de la máxima colegio «San José», donde se graduó. En 1969 fue ordenado sacerdote. También ha sido maestro de novicios en Villa Barilari, de San Miguel (1972-1973), profesor de la Facultad de Teología y Consultor de la Provincia y Rector del Colegio Arriba.
En la década de los 80 viajó a Alemania para completar su tesis doctoral y posteriormente se trasladó a la iglesia de la Compañía en la ciudad de Córdoba como director espiritual y confesor.
El 20 de mayo de 1992, Juan Pablo II lo nombró Obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires. El 27 de junio del mismo año recibió de la Catedral de Buenos Aires la ordenación episcopal del cardenal Antonio Quarracino, el Nuncio Apostólico, Monseñor Ubaldo Calabresi y el obispo de Mercedes-Luján, monseñor Emilio Ogñénovich.
El 3 de junio de 1997 fue nombrado Arzobispo Coadjutor de Buenos Aires y, a la muerte del cardenal Quarracino, el 28 de febrero de 1998 fue nombrado arzobispo de Buenos Aires. Desde noviembre 2005 hasta noviembre 2011 fue presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.
Es miembro de las congregaciones para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, para el Clero, para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica; del Pontificio Consejo para la Familia: de la Pontificia Comisión para América Latina.
También es autor de los libros «Meditaciones para religiosos’ de 1982, ‘Reflexiones sobre la vida apostólica’ en 1986 y ‘Reflexiones de esperanza’, de 1992, según señala el Vaticano.
Por su parte, CNN en español, señaló este jueves, que el Pontífice prefirió abordar al autobús común que trasladaba a los cardenales desde la Capilla Sixtina, hasta otro destino, dejó así de lado la lujosa limosina CV-1 (Ciudad del Vaticano 1), que es el transporte oficial de los papas.
Mientras llega el día oficial de su instalación como Papa, el próximo 19 de marzo, fecha en que la Iglesia celebra cada año a San José, Francisco ha seguido su vida de sencillez. San José es el patrono de Italia.
El corresponsal de CNN en Español. José Levi, dijo que anteriormente, como Cardenal, Bergoglio dijo que quería “sacar a la iglesia de los palacios”. Al parecer, así lo está haciendo, al rechazar el transporte oficial por el común. También ha preferido dejar el trono papal, una silla lujosa, por una silla común en la que se sientan los cardenales para rezar sus oraciones.
En Argentina, mientras se desempeñó como Presidente de la Conferencia Episcopal, también prefirió vivir en un apartamento sencillo, en lugar del cómodo palacio del arzobispado.
De hecho, su nombre Francisco, representa una expresión de pobreza, humildad y sencillez, dijo el analista del Vaticano, John Allen, citado por CNN en Español.
