Hace 40 años, el historiador se incorporó a la Academia Salvadoreña de la Historia, por lo cual la Secretaría de Cultura de la Presidencia (Secultura) lo homenajeó dedicándole un libro sobre su legado.
Foto: Secultura,
Amicus Amicorum es el nombre del libro que ha sido editado en honor a uno de los historiadores connotados de El Salvador: Pedro Escalante Arce.
De este hombre habla el libro y contiene escritos de historiadores y académicos como Sajid Herrera, Roberto Galicia, Margara de Zablah, y José Heriberto Erquicia.
“… Destaca la admiración y el respeto de sus amigos por sus cuarenta años de labor… su esfuerzo, dedicación y aporte al rescate de la memoria histórica”, ha resumido el Secretario de Cultura, Ramón Rivas.
El historiador, además, se ha convertido en un referente académico de la historia a nivel nacional e internacional, tal cual lo ha reconocido la Secretaría de Cultura.
“No sé en qué momento comencé el gusto por la historia. Tuve el privilegio de estudiar e investigar por eso siempre tuve el convencimiento de darle a mi país lo que sé, de hacer de mi vida un servicio al prójimo”, reaccionó Escalante Arce.
El Director del Centro Cultural de España, Fernando Fajardo, y el escritor y poeta David Escobar Galindo estuvieron presentes en el homenaje del también Director de la Academia Salvadoreña de la Historia, miembro de la Real Academia de la Historia de España y de las Academias de Portugal, Guatemala, Nicaragua, República Dominicana, Puerto Rico, Colombia y Bolivia.
Su currículum se amplía porque también es Académico de Número de la Academia Salvadoreña de la Lengua y miembro correspondiente de la Real Academia Española.
Parte de su historia
Ha realizado investigaciones en bibliotecas y fondos documentales de España, Estados Unidos, México, Guatemala, Honduras y El Salvador y, por su trayectoria intelectual, ha sido galardonado con los grados de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras en Francia en 1990 y Orden de Isabel la Católica en España, en 1995.
En 2004, a Pedro Escalante Arce se le otorgó el Premio Nacional de Cultura pues ha escrito varios libros entre los que figuran «Brasseur Bourbourg», «Esbozo biográfico», «Códice de Sonsonate», «Crónicas hispánicas» y «Los Tlaxcaltecas en Centro América», además de participar con otros investigadores, en libros como «Breves apuntes históricos sobre el cacao en El Salvador», «Moros y cristianos» y «Otros arabismos en El Salvador».
