Dos caras de la justicia: María teresa y “el descuartizador”

Caras justiciaEn el caso conocido como El descuartizador se prevé la posible libertad de Rodrigo Chávez, el tribunal del caso hará una audiencia de revisión de medidas el 1 de diciembre.

Por: Enfoque jurídico.

María Teresa, fue condenada a 40 años de prisión por una complicación en su embarazo que resultó en la muerte de su hijo recién nacido, que según el juez que la sentenció, duró 11 meses; mientras que Rodrigo Chávez Palacios, mejor conocido como el “Descuartizador”, fue condenado a tan sólo 11 años de prisión por asesinar de un disparo en la cabeza a un empleado de la Alcaldía de Santa Tecla, a quien posteriormente descuartizó y distribuyó en pedazos en diferentes partes de la Capital Salvadoreña, más los delitos de Uso y Tenencia de Documentos Falsos.

El Artículo 3 de la Constitución de El Salvador establece que “Todas las personas son iguales ante la ley”. Entonces, ¿por qué la justicia Salvadoreña se ensaña con algunos y es benevolente con otros?

Veamos algunos datos sobre los dos casos concretos antes citados, que nos servirán de guía para acercarnos a las posibles respuestas de la anterior interrogante y sobre todo a darnos cuenta de qué lado de la justicia nos encontramos.

El caso de María Teresa te lo hemos presentado en dos entregas, las cuales puedes leer en los siguientes enlaces http://www.enfoquejuridico.info/wp/archivos/2400 y http://www.enfoquejuridico.info/wp/archivos/2472. Con respecto al caso de Rodrigo Chávez Palacios no hemos logrado tener acceso al expediente judicial debido a que el mismo fue declarado en reserva total, es decir sólo lo pueden consultar las partes procesales, pero retomaremos lo que se hizo público a través de los diferentes medios de comunicación social, tanto nacionales como internacionales, antes que se decretara la reserva total del caso.

Hechos por los cuales fueron acusados

María Teresa: El 24 de noviembre de 2011, sintió ganas de ir al baño. Se sentó en la letrina, tuvo fuertes calambres y luego sintió como si una pequeña “pelotita” salió de su cuerpo. Trató de regresar a casa pero se desmayó y cayó al suelo, su suegra, Ana, la encontró a la deriva, sin conciencia y en un charco de sangre, llamó a una ambulancia de la Cruz Roja Salvadoreña y la llevaron al hospital, donde los doctores le dijeron a una sorprendida María Teresa que había dado a luz a un bebé, quien había muerto.

Rodrigo Chávez Palacios: fue acusado de matar y desmembrar a Franklin Jonathan Mendoza Ortíz, empleado en la Dirección de Desarrollo Humano de la Alcaldía de Santa Tecla, a quien le asestó un disparo en la cabeza el 29 de agosto de 2014 en el apartamento del implicado, pasando dos días con el cadáver. Las piernas, cabeza, brazos y otras secciones del cadáver de la víctima fueron introducidas en maletas y éstas a su vez lanzadas en distintos puntos de la capital Salvadoreña. Además se le acusó por el delito de Uso y Tenencia de Documentos Falsos, ya que se le encontraron 4 pasaportes, 1 matrícula para una pistola, 1 tarjeta de identidad hondureña, 1 sello de notario, 1 sello de abogado, todos a nombre de otras personas.

Evidencias encontradas para probar los hechos

María Teresa: Con respecto a la autopsia practicada en el cuerpo del bebé, indicó que no había ninguna evidencia externa ni interna de trauma en el recién nacido; además, concluyó que no había restos fecales ni en los pulmones ni en el estómago del bebé, a pesar que lo habían extraído de una fosa séptica en uso. Sin embargo, dicha autopsia concluyó que el bebé nació vivo “porque los pulmones flotaron”. Esta conclusión hace referencia a un examen forense altamente controvertido, mediante el cual se presume que si los pulmones flotan en el agua es porque el bebé respiró antes de morir. Esta prueba no sólo ha sido rechazada regularmente por la comunidad médica debido a que los gases ocasionados por la putrefacción de un cadáver, pueden llenar de aire los pulmones y flotar al momento de realizar la prueba, sino que también contradice directamente otros hallazgos de la autopsia. Además de la autopsia se utilizó el testimonio de la jefa de María Teresa, quien manifestó que la acusada le había contado que estaba embarazada 11 meses antes que ocurriera el incidente.

Rodrigo Chávez Palacios: La policía halló estacionada, afuera del apartamento del acusado, con rastros de sangre en los asientos, la camioneta con reporte de robo que fue utilizada para repartir los segmentos del cadáver. En el apartamento descubrieron un hacha, un serrucho, un corvo, un cuchillo, tejidos de piel humana, y el teléfono celular de Chávez Palacios con el que, además de fotografiar la pistola con silenciador, un cuchillo, y un cuarto con un charco de sangre seca, chateó vía WhatsApp con otra persona sobre el asesinato y el complicado descuartizamiento. El acusado confesó haber participado en el macabro asesinato.

Causa de muerte de las víctimas

María Teresa: se concluyó que el niño murió por “asfixia perinatal”, la cual según indicaciones de los médicos pudo haber ocurrido antes, durante o después del nacimiento. Por lo tanto, la autopsia concluye al mismo tiempo que el bebé definitivamente nació vivo y que respiró, y que también el bebé pudo haber muerto dentro del vientre de la madre.

Rodrigo Chávez Palacios: Según los fiscales del caso, la victima falleció por un disparo en la cabeza y posteriormente fue descuartizado y repartido sus miembros en distintos puntos de San Salvador.

Condiciones familiares, económicas, estudios y trabajos de los acusados.

María Teresa: creció en un orfanato, antes de ser encarcelada, vivía con su hijo de seis años y sus ex suegros en una “champita” de lámina en la Colonia Montreal de Mejicanos, una de las más violentas del país. Es bachiller, y trabajaba como operaria en una maquila y en sus tiempos libres limpiaba casas.

Rodrigo Chávez Palacios: Es hijo del ex ministro de Relaciones Exteriores de la República y excandidato presidencial por el partido PDC, en la década de los ochenta, Fidel Chávez Mena. Vivía en un apartamento en la colonia San Francisco (una de las más exclusivas de nuestro país); estudió en la Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN) de El Salvador y cursó un postgrado en la Universidad de Oxford, en Inglaterra. Fue nombrado vicepresidente de la firma minera canadiense Pacific Rhim y fue editorialista de temas políticos en El Diario de Hoy.

Motivos por los cuales cometieron el hecho

María Teresa: El juez admitió que no había evidencia que María Teresa hubiera hecho algo para herir a su bebé; también aceptó que no había evidencia de los motivos por los cuales María Teresa quería matar a su hijo recién nacido, pero no le creyó que una madre de 28 años con educación secundaria, no supiera que estaba embarazada.

Rodrigo Chávez Palacios: Se sostiene que detrás del asesinato y desmembramiento de la víctima “existe una disputa por el monopolio de la distribución de drogas en el Centro Histórico de Santa Tecla, en los que, además del acusado están involucrados dos hondureños supuestamente miembros del Cártel de Sinaloa, según los testigos que han dado declaraciones a la PNC.” Además se ha dicho que la víctima le debía dinero a los hondureños y que “Chávez Palacios trabajaría para éstos en la venta de vehículos de lujo robados en el país vecino y con el sádico asesinato trataba de probar que podía escalar más alto y que era digno de confianza”.

Antecedentes criminales de los acusados

María Teresa: nunca antes había sido acusada de cometer algún delito.

Rodrigo Chávez Palacios: en febrero del 2011 estuvo acusado por el delito de Estafa Agravada por vender acciones falsas de la compañía Pacific Rhim, de la cual era asesor. Asimismo en febrero del 2012 fue capturado en el “Puente La Integración” en Cabañas, donde se le incautó dinero y objetos de los que no supo explicar su procedencia.

Trámite del proceso

María Teresa: su caso recorrió todo el Sistema Judicial, desde los tribunales ordinarios hasta llegar a la Corte Suprema de Justicia (máximo tribunal de justicia en El Salvador), terminando en la Asamblea Legislativa donde 56 de 84 diputados le negaron un indulto, debido a que los informes del Consejo Criminológico determinó que María Teresa tenía un nivel de agresividad alto.

Rodrigo Chávez Palacios: su caso sólo llegó hasta el juzgado de instrucción de Santa Tecla (segundo juzgado), donde la Fiscalía General de la Republica “utilizó un procedimiento abreviado, un mecanismo legal que precisa de dos requisitos: la solicitud de la Fiscalía para su aplicación y la confesión de los delitos de parte del acusado”, para que mediante un proceso Express (siete meses) se modificaran los delitos por los cuales lo había acusado primeramente y beneficiar claramente al acusado (Lee sobre el procedimiento abreviado y sus implicaciones constitucionales en este enlace http://www.enfoquejuridico.info/wp/archivos/935).

Condena

María Teresa: Fue condenada a 40 años de prisión.

Rodrigo Chávez Palacios: fue condenado a 11 años de prisión, a pesar de ser acusado de haber descuartizado a una persona, tener documentos falsos, tener un camioneta con reporte de robo, estar ligado al crimen organizado y al narcotráfico.

Así es la justicia en nuestro país y según la resolución de los casos hoy comparados, al parecer ésta depende de las características y condiciones del acusado.

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