Doña Genoveva, una muestra de los efectos de la pandemia en los sectores vulnerables

Yaris Murcia ha presentado la situación a través de un vídeo en las redes sociales, para lograr la ayuda necesaria para esta mujer y su hijo.

Fotos: Cortesía.

Una estudiante de Comunicaciones de la Universidad Tecnológica de El Salvador, se ha encargado de mostrar parte de la realidad que viven sectores vulnerables de la población ante la pandemia, agravada por la pobreza.

Yaris Murcia, alumna del tercer año de la Licenciatura en Comunicaciones, llegó hasta la humilde vivienda de doña Genoveva, una anciana de 89 años, extremadamente pobre, enferma y agobiada por los efectos de la Pandemia Covid-19.

Cuando la joven alumna llegó a la vivienda de la octogenaria, esta jugaba con una de las muñecas que tiene entre sus escasas pertenencias.

Allí, en San Luis La Herradura, en La Paz, doña Genoveva y su hijo, el único ayuda con el sostén económico, están sobreviviendo con el apoyo de su vecindad.

La pandemia y la cuarentena domiciliar obligatoria les ha pegado muy fuerte. Antes de estos acontecimientos vinculados con la salud, ambos se dedicaban a ubicar y cuidar vehículos de turistas que visitaban el muelle de la localidad. Así obtenían unas pocas monedas y algunos alimentos que la gente les donaba.

Pero la suspensión de actividades y la cuarentena les ha obligado a encerrarse y, por ende, a disminuir a cero sus exiguos ingresos y a perder esa oportunidad de obtener alimentos en el muelle.

Yaris ha presentado la situación a través de un vídeo en las redes sociales, para lograr la ayuda necesaria para esta mujer y su hijo.

“A través de este medio quiero compartirles algunas fotografías, para que juntos podamos ayudar a esta familia”, escribió la joven estudiante que ha mostrado una sensibilidad social en favor de seres vulnerables que son víctimas de la exclusión.

Se ha hecho a través de este trabajo de la estudiante, un llamado a las personas e instituciones altruistas a ayudar a superar esta condición de pobreza de esta anciana y su hijo. Dos víctimas más de la pandemia.

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *