El territorio que hoy conocemos como El Salvador es, desde sus orígenes más remotos, un país vulnerable a los sismos y las erupciones volcánicas, dicen los expertos en geología.
Foto: Periódico Equilibrium.
Una cadena de 20 volcanes han producido más de cien erupciones en los últimos 10 mil años en El Salvador, entre estas destaca la explosión catastrófica de la caldera de Ilopango, que devastó una gran porción del territorio alrededor del año 450 de nuestra era y cuyas huellas son aún visibles.
Más recientemente, las erupciones de los volcanes de Santa Ana y Chaparrastique motivan a mantener el monitoreo y crear planes de contingencia en caso de reactivación eruptiva.
En promedio, el país es afectado cada diez años por un sismo destructivo, siendo probablemente el AMSS la zona metropolitana del continente que mayormente ha sido afectada por terremotos en los últimos 300 años, explica la ingeniera Patricia de Hasbún, jefa del Departamento de Mecánica Estructural de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).
La profesional es una de las científicas invitadas al Foro de Conferencias de la Asamblea Legislativa que se desarrollará mañana martes 23 de febrero, para dar a conocer qué hemos aprendido de los terremotos y erupciones ocurridos desde tiempos prehistóricos. El foro tendrá lugar en la Biblioteca de la Asamblea Legislativa a las 5:00 de la tarde, en la colonia San Benito.
En las conferencias también intervendrán dos especialistas del Observatorio Ambiental, quienes hablarán de la evolución de la instrumentación sísmica en El Salvador y sobre vulcanología.
Patricia de Hasbún, por su parte, cerrará el foro poniendo de relieve lo esencial que es para un país con semejantes condiciones geológicas, diseñar y aplicar códigos de construcción adecuados y rigurosos que permitan proteger vidas y propiedades.
