Texto y foto: Jasmin Campos
Distintos aspectos de la sociedad salvadoreña son examinados por una decena de académicos en la publicación “Poder, actores sociales y conflictividad. El Salvador, 1786 y 1972”, la más reciente publicación de la Secretaría de Cultura de la Presidencia (SECULTURA), que aparece bajo el sello de la Dirección Nacional de Investigaciones en Cultura y Arte (DNI).
La publicación, compilada por el historiador salvadoreño Carlos Gregorio López, convoca a investigadores nacionales y extranjeros para examinar temas relacionados a la política, movimientos sociales, inmigraciones, economía e infancia en un periodo de casi 200 años de historia nacional. “Un periodo suficientemente largo como para apreciar cuánto ha cambiado la realidad económica, política y social de este territorio”, plantea la publicación.
Xiomara Avendaño, Aldo Lauria, Antonio Acosta, María Julia Flores, Luis Calero, Olivier Prud’homme, Rolando Vásquez, José Alfredo Ramírez y Erik Ching participan en la compilación, junto al director nacional de Investigaciones, Sajid Herrera, y López.
En las casi 400 páginas de la publicación se abordan temas como las reformas en la época colonial, la transición a Estado nacional, la privatización de las tierras campesinas y los sucesos del 32.
El director de la DNI, Sajid Herrera, comenta: “El libro compilado por el historiador salvadoreño Carlos G. López, representa otro esfuerzo más de compartir con el mundo académico y no académico del país un conjunto de trabajos que buscan explorar, desde una perspectiva de larga duración, los diversos avatares por los que transitaron ciertos grupos y etnias en el territorio de la Intendencia de San Salvador hasta la conflictiva vida republicana en la década de 1970”.
Uno de los aportes de este libro radica en que los temas se abordan desde una visión científica desligada de esquemas interpretativos rígidos. Al respecto, la introducción del libro aclara: “Conocedores de las falencias y riesgos en que cayeron liberales y marxistas, (los ensayos) no se arriesgan a la conclusión tajante”.
Otro aporte tiene que ver con el abordaje de temas nuevos, como la formación del espacio público a partir de la prensa, el trabajo y la educación infantil, la migración palestina a El Salvador, así como las relaciones entre maestros y Estado a finales de 1960.
“Los autores quedaríamos suficientemente satisfechos sabiendo que este esfuerzo hará llegar a los lectores una visión parcial, pero actualizada del estado de los estudios históricos en El Salvador”, puntualiza la introducción del libro.
“Investigar en El Salvador no es fácil, mucho menos investigar sobre historia. Además, nuestras universidades tienden a sobreponer la docencia a la investigación”, comenta López Bernal sobre la publicación, que sin embargo se convierte en el segundo libro que edita en lo que va del año, gracias al esfuerzo editorial que impulsa la DNI.

