La organización Vida Nueva ha realizado la primera consulta con diversas instituciones y personas afectadas por el Virus de Inmuno-deficiencia Humana, para generar políticas que permitan el goce de los derechos de cada persona afectada.
Foto: Periódico Equilibrium.
Una niña de 14 años con VIH fue obligada a esterilizarse en virtud de su condición; una mujer trans con VIH, no puede estudiar en la UES su carrera de medicina; otros más no pueden laborar, se les niega la pensión o son discriminados en la prisión.
Esta es la realidad de muchas de las personas que viven con VIH y la organización Nueva Vida se encuentra documentando casos para que las personas afectadas tengan la asistencia legal adecuada y puedan exigir su derecho a una atención digna.
En ese marco, diversas entidades, incluido el Ministerio de Salud (Minsal) y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) realizaron la Primera Consulta Nacional en el Fortalecimiento de los Servicios Legales en el tema de VIH y Derechos Humanos, bajo la coordinación de Vida Nueva.
Se busca así que el Estado asuma de mejor manera sus responsabilidades en el tratamiento de las personas con VIH, mediante la aprobación y aplicación de políticas públicas que erradiquen la discriminación y la vulneración de derechos contra éstas.
Todos los casos que Vida Nueva conoce evidencian que la discriminación contra las personas se da en virtud de vivir con VIH, lo que demuestra que en instancias públicas se sigue discriminando y no se entiende que no hay diferencia entre quienes tienen y quienes no tienen el virus.
Vida Nueva se encuentra trabajando en 12 casos que se han registrado entre 1998 y 2014; estos afectan especialmente a mujeres con VIH. Hay muchos más casos, pero aún hay resistencia a la denuncia por el temor a la discriminación, dice Catherine Serpas, Directora Ejecutiva de la institución.
La mayoría de estos casos se han conocido en virtud de las mesas de empoderamiento que Vida Nueva han montado en diversos momentos a lo largo de más de 17 años de trabajo con esta población específica.
El caso de la niña que fue obligada a esterilizarse y que ha sido afectada dramáticamente en sus derechos a decidir si tener o no descendencia se conoció gracias al valor que tuvo para denunciar y confiar en la asistencia de Vida Nueva, ha explicado Roberto Alfaro, abogado que asiste en la organización a las personas afectadas por su condición.