Dentro de las diligencias de investigación ordenadas por la Fiscalía General se realizó la prueba de ADN entre el recién nacido y el imputado, y fue una de las pruebas científicas que confirmó que el incriminado era el padre, indica un informe de la FGR.
Foto referencial: Pixabay.
Cojutepeque, Cuscatlán. Un hombre que agredió sexualmente a su propia hija, menor de edad, durante tres años consecutivos, y posteriormente la violó en forma continuada hasta que salió embarazada, ha sido sentenciado a pagar su crimen con 20 años de cárcel.
En el parto de la niña nació un varón, pero sin vida, según informes que constan en el expediente judicial, señala una fuente de la Fiscalía General de la República (FGR).
La fiscal del caso de la Unidad de Atención Especializada para la Niñez, Adolescencia y la Mujer, de la oficina de Cojutepeque, Cuscatlán, explicó que el estado de embarazo de la menor permitió que los abusos de los que era víctima se conocieran, ya que fueron denunciados por la madre de la víctima y compañera de vida del ahora sentenciado.
En el Juzgado de Sentencia de Cojutepeque, la representación fiscal demostró con diferentes pruebas que Lázaro C., de 60 años de edad, agredió en su casa de habitación, en el municipio de San José Guayabal, a su hija desde que tenía ocho años, en el año 2012, y tres años después, la violó de forma continuada por igual número de años, hasta que en el año 2018 salió embarazada.
Dentro de las diligencias de investigación ordenadas por la Fiscalía General se realizó la prueba de ADN entre el recién nacido y el imputado, y fue una de las pruebas científicas que confirmó que el incriminado era el padre, indica un informe de la FGR.
