Chasca, la Diosa del Agua, volvió a la vida en el Bosque Montecristo en Ahuachapán; la leyenda hecha teatro por jóvenes de la Barra de Santiago, se expuso en un encuentro de líderes de turismo comunitario.
Por: Susana Barrera.
El encuentro fue propiciado por la iniciativa consultora Márquez y Sánchez durante un taller de animación de guías de turismo local; la dinámica consistió en poner en palestra historias que identifica a cada uno de los destinos turístico: la Barra de Santiago, Santa Rita y San Miguelito (El Imposible), de los municipios de Jujutla y San Francisco Menéndez, respectivamente, en el occidental departamento de Ahuachapán. Durante esta intervención se descubrieron talentos naturales musicales, corales, literarios, de artes plásticas y de teatro.
Algunos de los talentos expuesto por los anfitriones turísticos fueron: cantos a la naturaleza, la narración de cuentos, declamación de poemas, baile y el teatro. De acuerdo a Alma Sánchez, responsable y una de las facilitadoras de los talleres; “el objetivo es, poner en valor los talentos de cada destino y entregarlos a la oferta turística que ya ofrecen pero, con un sentido cultural. Para ello recibimos el apoyo de artistas de reconocida trayectoria, como la poeta Silvia Elena Regalado y el guitarrista Samuel Sánchez”.
Los talleres de Guías de Turismo, para comunidades de la Barra de Santiago, Santa Rita y Bosque Montecristo, fueron coordinados por la Dirección de Ecosistemas y Vida Silvestre del Ministerio de Medio Ambiente y financiados por el proyectos Biodiversidad, Pesca y Turismo del Ministerio de Medio Ambiente; acompañado por Fondos para el Medio Ambiente Mundial-Gef y el Programa para el Desarrollo de Naciones Unidad (PNUD).
Algunos de los temas facilitados por Marquez y Sánchez fueron: Historia de El Salvador, conectividad, biodiversidad en la zona, Plan de Manejo de la zona, senderos interpretativos, tendencias del mercado turístico, y poética para la construcción de relatos locales. Además se ha levantado un diseño de tríptico para promocionar los destinos y sus senderos, haciendo énfasis en la gestión turística del medio ambiente, a través de la gestión cultural y principalmente literaria.
“Nos hemos integrado como comunidades, reconocido lo que tenemos como destinos y adquirido nuevos conocimientos, esa ha sido la principal ganancia de este curso”, dijo Juan Pérez, guía de turismo de la Barra de Santiago.
“Hemos compartido con nuestros vecinos y nos hemos dado cuenta que en un solo departamento podemos ofrecer diversas opciones turísticas y rescatar nuestra historia y cultura”, expresó Miguel Sandoval de la Adesco San Miguelito.
En el contexto de este curso; las áreas naturales de Barra de Santiago, bosque El Imposible y Santa Rita entraron a la lista de humedales o sitios de interés internacional, conocidos como Ramsar por su biodiversidad, en ese marco también se ha puesto de manifiesto el potencial cultural de estos destinos turísticos con la participación de la Asociación Coral Salvadoreña (Ucoral).
Finalmente, Alma Sánchez ha considerado que la unión de medio ambiente, ley y cultura, bajo la plataforma de Animación Turística, es una integración que habilita nuevas proyecciones de actividad económica sostenible, las cuales deberían seguirse repitiendo en la zona.