Celebran Día de la Etnia China en El Salvador

San Salvador de 1910En la foto se ven rótulos comerciales de la sucursal de sedería Rafael Quan y del almacén On Kee y Cía. exhibidos en paredes de esta entrada del antiguo Mercado Central de San Salvador, hoy parqueo «2 de abril» o Hula-hula.

Con aporte de Carlos Cañas Dinarte*

El 22 de febrero se celebra en El Salvador, por Decreto Legislativo, el día que reconoce el aporte que la comunidad migrante china y su población descendiente asentada en el país da desde hace casi 150 años.

En 1870, el cafetalero Enrique Savage, residente en Santa Tecla, se acercó al gobierno del Presidente Francisco Dueñas para solicitarle permiso a fin que personas procedentes mayoritariamente de la zona de Cantón, en China continental, pudieran viajar a El Salvador para incorporarse a labores agrícolas en sus fincas.

Ante la solicitud de Savage, el gobierno salvadoreño emitió el acuerdo que, basado en el artículo 47, numeral 19 de la Constitución de esa época, permitiera el ingreso de migrantes chinos a las actividades productivas de esas fincas. Este hecho marcó la migración de personas originarias de China hacia el país.

“Es necesario resaltar la integración social de la comunidad china y su aporte a la riqueza multicultural y diversidad étnica de nuestra nación, como también su ejemplo de perseverancia y laboriosidad que han contribuido al progreso de El Salvador”, dice entre otros justificativos la Asamblea Legislativa en el decreto de establecimiento de esta conmemoración.

El historiador Carlos Cañas Dinarte, al referirse a esta iniciativa recuerda que 
la integración de esa comunidad extranjera al país “no fue fácil”.

Por un lado, dice, intelectuales como el Dr. David J. Guzmán la combatieron por considerarla «perjudicial» para la genética nacional, a la vez que se consideró que su llegada abriría las puertas a un comercio desmedido y desleal, al igual que a la entrada del opio y otros narcóticos al territorio.

Guzmán no fue el único en oponerse. Desde 1923, la propiedad privada de los chinos fue combatida y limitada por las autoridades. No sería sino hasta la década reformista de 1950 cuando la comunidad china comenzaría a ver un proceso de integración cultural, cuando sus descendientes fueron admitidos dentro de colegios privados y se levantaron la totalidad de las restricciones a sus labores y posesiones, agrega el historiador.

A su llegada, asegura Dinarte, los chinos buscaron adaptar sus nombres y apellidos originales a sonidos castellanos que sonaran más o menos parecidos, al grado tal que algunos perdieron del todo sus señales identitarias originales.

Luego vendrían los matrimonios con mujeres salvadoreñas y la apertura de tiendas y almacenes dentro y en los alrededores del Mercado Central capitalino, al igual que en otras poblaciones del interior.

* Historiador salvadoreño radicado en España.

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