Por: Omar Morán.
La Noche de los Farolitos solo es la víspera del nacimiento de la madre de Dios, dicen los representantes del pueblo
católico del occidental departamento de Ahuachapán.
Cada ocho de septiembre los ahuachapanecos celebran el nacimiento de la Virgen María con un tributo a la madre de Dios, que se concreta en una procesión que recorre varias calles y avenidas de la localidad.
A las 4:00 p.m. de este domingo la procesión de la Virgen Niña salió del Centro Escolar Católico San Jose, acompañada con ángeles y querubines personificados por alumnos de ese centro de estudios.
Con rezos y alabanzas avanzaba la imagen entre la población creyente católica, la cual con una determinada fe invocaban el nombre de la que luego Dios eligió para traer al Salvador a este mundo, según el relato bíblico.
Ni la llovizna que se hizo presente en tramos del recorrido hizo que los ahuachapanecos dejaran sola a la imagen.
Pasadas las seis de la tarde la procesión regresó a su punto de origen y los acompañantes pudieron sentirse complacidos de «venerar» a la denominada Reina de los Cielos.

