Las autoridades del hospital someterían a nuevas contrataciones la operación de los cafetines a fin de superar los focos de infección para resguardar la salud de la población usuaria.
Foto: HNR/Periódico Equilibrium.
El incumplimiento de disposiciones administrativas en cuanto al arrendamiento de cafetines dentro del Hospital Nacional Rosales, en San Salvador, ha obligado a las autoridades del nosocomio a no conceder más permisos a cinco arrendatarios.
Las personas que arriendan los cafetines no cumplieron con la obligación de demostrar los trámites o los permisos de la Unidad de Salud para el funcionamiento adecuado de estos negocios y el Comité ambiental, en fecha 7 de mayo de dos mil quince, calificó los cafetines como “zonas que están ocasionando problemas sanitarios dentro del Hospital”.
Esta declaratoria se debe a que se convirtieron en fuente de alimento de vectores como roedores, cucarachas y moscas y, por tanto, en foco infeccioso.
Las zonas donde se ubican los cafetines se están habilitando y el proceso continuará después de las vacaciones en ocasión de la Semana Santa.
Las pertenencias que se estimen como rescatables, ya que por el tiempo en que se han mantenido ahí, muchas han sufrido daños de putrefacción, se guardarán debidamente inventariadas en una Bodega, hasta que sean reclamadas por sus dueños.
“A la fecha estas personas se han negado a retirarlas y con ello solo han ocasionado un grave problema de contaminación, que a esta fecha nos hemos visto obligados a limpiar”, dice un comunicado de la institución.